lunes, 24 de octubre de 2011

ANÁLISIS DE LA OLLA

EL AVARO (LA OLLA)








PLAUTO


CONTENIDOS

Plauto, referencias biográficas
¿De qué trata El avaro?
Argumento
Estructura de la obra
Mundo dramático (Espacios)
Contextos
El género literario: comedia
Personajes
Características de la obra de Plauto
Anexos:
-El tema de la avaricia
La avaricia en el teatro chino
La avaricia en el teatro grecolatino
-El teatro de Plauto
-Críticas literarias

Conclusiones

Bibliografía







PLAUTO
No se conoce sino como aproximación la fecha de su nacimiento; se ha fijado la de 254 a. C. por una noticia de Cicerón (Brutus, 60) y sabemos que murió en el consulado de Plauto Claudio y L. Porcio, siendo censor Catón, es decir, en el 184 a. C. Ciertamente este lapso vital corresponde a un periodo históricamente muy revuelto: la II Guerra Púnica (de la derrota de Cannas, 216, a la victoria del Metauro, 207, y Zama, 202) y la primera afirmación de la intervención romana en Grecia y en el Oriente helenístico. Se trasladó a Roma de joven y allí fue soldado y comerciante. El amplio conocimiento del lenguaje marinero que atestiguan sus obras confirma este último dato, y posiblemente también realizó viajes por el Mediterráneo. Se arruinó y tuvo que empujar la piedra de un molino al tiempo que empezaba a escribir comedias palliatas adaptadas del griego. Su enorme éxito le valió salir de molinero para consagrarse a este nuevo oficio y murió prácticamente rico con más de setenta años, envuelto en una gran popularidad.
Obra
Si bien se le atribuyeron hasta 130 obras, ya Varrón en el siglo I, en su monografía De comoediis Plautinis, redujo su número a las 21 que se tienen por auténticas, separando de este grupo otras que se debían a sus imitadores Cecilio y otros ingenios. En De comoediis Plautinis distinguió tres grupos entre las obras atribuidas Plauto: las inequívocamente suyas (21 comedias); un segundo grupo de 19 obras, en las que reconocía la paternidad plautina por razones históricas y estilísticas; y un tercer grupo de obras, las restantes, que consideraba espurias. Se han conservado enteras las comedias del primer grupo (denominadas fabulae Varroniatae), a excepción de la Vidularía, que por su posición en el arquetipo de los manuscritos se encuentra gravemente dañada. Plauto se inspiró en los autores de la Comedia nueva griega, principalmente en Menandro, pero también en Dífilo o Filemón entre otros, y más ocasionalmente también en la comedia media (Antífanes), mezclando a veces dos obras en una sola (contaminatio). No se limitó a traducir, sino que adaptó los originales al gusto romano, e introdujo canciones y danza (por ejemplo, la danza de esclavos y de cocineros en la Aulularia). Por eso en muchos textos plautinos se contienen indicaciones escénicas. En las últimas piezas de Plauto, los cantica ocupan mayor espacio, siempre con una enorme diversidad métrica (anapestos, créticos, baquios) que enriqueció la lengua latina con esquemas desconocidos entre los mismos griegos. En esto sí el teatro plautino simula la gran polimetría de la comedia antigua griega de un Aristófanes.

La complicación de las tramas a causa de la contaminatio obligó a Plauto no pocas veces a poner un pequeño prólogo declamado por un actor, cuya función era explicar los argumentos demasiado complejos para que el público no se desorientara.

Plauto usa un rico y vistoso lenguaje de nivel coloquial que no elude la obscenidad y la grosería entre retruécanos, chistes, anfibologías, parodias idiomáticas y neologismos, usando un vocabulario muy abundante de una gran variedad de registros. Emplea con preferencia la aliteración, la asonancia y el asíndeton, imprimiendo a su estilo un sello inconfundible. Es un psicólogo penetrante en obras que anuncian ya la comedia de carácter o comedia de figurón, como es el caso de Aulularia sobre el tipo universal del avaro o Miles gloriosus sobre otro tipo eterno, el gilipollas o fanfarrón; la mezcla de dos acciones en una sola obra hizo de él el primer creador de la técnica del imbroglio o enredo, que tanto juego ofrecerá en la comedia. Algunos personajes como el esclavo liante, desvergonzado y diabólicamente astuto, presagian ya el personaje del gracioso en la comedia del Siglo de Oro español, y otros, como el parásito, derivarán en el del pícaro. Muchas de estas comedias terminan con una feliz anagnórisis o agnición o con la burla a un viejo.

Las obras de Plauto son menos refinadas pero más cómicas que las griegas. Sus personajes son los mismos que en las comedias griegas: jóvenes alocados y calaveras, cortesanas, alcahuetes, flautistas, traficantes de esclavos o leni, esclavos diabólicamente astutos que sacan siempre las castañas del fuego a sus señores, comerciantes, viejos verdes y gruñones, parásitos, soldados fanfarrones, etc.; el argumento estaba lleno de situaciones de enredo, engaños y confusiones. Pero Plauto añade variedad y originalidad a los temas y a los personajes siempre con la intención de hacer reír al público romano. La obra de Plauto influyó en la comedias medievales de la monja Hrostsvita y en las comedias humanísticas que se componían en latín en las universidades como trabajo de fin de curso y en el Renacimiento. Hay mucho de Plauto, por ejemplo, en El avaro de Molière, en Giovanni Boccaccio y en las comedias de Shakespeare.

Producción dramática

Las comedias auténticas de Plauto son Anphitruo o Anfitrión, Asinaria, Aulularia o La olla o El Avaro, Bacchides, Captivi o Los cautivos, Casina, Cistellaria, Curculio o El gorgojo, Epiducus, Menaechmi, Mercator, Miles gloriosus o El soldado fanfarrón, Mostellaria o El aparecido, Poenulus, Pseudolus o El trapalón, Persa, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia.

¿DE QUÉ TRATA EL AVARO?

En Aulularia o la comedia de La olla (o El Avaro) nos hallamos ante otra comedia de carácter sobre un viejo avaro, que inspiró la famosa comedia de Molière. Este encierra su tesoro en una marmita en vez de un cofre y mientras es rico no da su permiso para que se realice un matrimonio; le roban el dinero y con ello da su permiso para que los jóvenes se puedan casar.

Es una comedia de intriga que tiene lugar en Atenas y se inicia cuando un padre de familia pobre encuentra una olla repleta de monedas de oro enterrada por su abuelo. Este personaje, recibe en la obra, el nombre de Euclión, quien decide ocultar el hallazgo cuidadosamente para evitar cualquier robo.

La intriga que se presenta en la obra es doble, ya que Fedra (Fedria), la hija de Euclión, ha sido deshonrada por el joven Licónides, en circunstancias extrañas. Nadie se ha enterado de la situación de Fedra, pero conforme transcurren los meses el asunto no se puede soslayar.

Megadoro, tío del joven Licónides, decide casarse con Fedra, y después de hablar con Euclión, acuerdan que el matrimonio se realice esa misma noche. Acto seguido, Euclión decide esconder la olla en frente de su casa, en el Templo de la Buena Fe, con el fin de estar tranquilo.

Mientras tanto, Licónides, se entera de la noticia de la boda de Fedra con su tío Megadoro y envía a su esclavo Estróbilo para que indague los hechos. Al llegar el esclavo a la casa de Fedra, escucha a Euclión referirse al escondite de la olla y decide robársela. Sin embargo, es descubierto en el acto. El padre de Fedra, esconde la olla otra vez en un lugar más seguro, fuera del sitio en donde viven. Sin embargo, Estróbilo muy hábilmente lo descubre y se apodera de tan custodiado tesoro.

Como se ha señalado, la acción se desarrolla en dos sentidos, así que mientras Estróbilo roba el botín, el joven Licónides decide tontarle a su madre la verdad de lo acontecido por Fedra. Ambos deciden hablar con Megadoro para reparar, en lo posible, el daño ocasionado a la joven. A la vez, Euclión, ha ido a visitar el lugar en donde tiene guardada la olla y regresa a su casa desesperado por no haberla encontrado. En el camino a casa, se cruza con Licónides, quien viene a rendirle cuentas de lo ocurrido con Fedra. El viejo al saber la verdad, se marcha a su casa muy preocupado. Licónides encuentra a su esclavo y este le dice que él ya es un hombre adinerado que puede comprar su libertad. Al enterarse de lo que su esclavo ha hecho, Licónides no aprueba el proceder de este.

(NOTA: La comedia termina aquí, porque el final de los manuscritos irremediablemente se perdieron. No obstante, por lo que se desprende de algunos fragmentos de la obra, esta tiene un final feliz. Se supone que Euclión recupera la olla cuyo tesoro, después, heredaría a Fedra y a Licónides.)


ARGUMENTO

«La voluntad del Dios Lar animada por la devoción de Fedra propicia que su padre Euclión halle una olla repleta de oro en su casa, escondida tiempo atrás por su abuelo. Euclión siempre fue muy avaro, incluso ahora que es rico. Por esta razón guarda con recelo hacia su criada Estáfila la olla y hace de ello un secreto vital.

Por otra parte, su hija Fedra ha sido violada por el joven adinerado Licónides. Teme la reacción de su padre al no tener ella dote para casarse ahora que ya espera un hijo. Pero no va a ser necesario, puesto que el viejo Megadoro acuciado por su hermana (madre de Licónides) solicita el matrimonio con Fedra: Megadoro no pedirá dote para salvar la gran diferencia de edad. Sin embargo, Euclión extrañado piensa que todo esto no es más que una treta para que le arrebaten la olla. Sospecha que es confirmada al ver invadida su casa por cocineros y flautistas, enviados por Megadoro para los preparativos de la boda.

Euclión se ve obligado a esconder su olla en otro lugar. Pero el esclavo de la familia de Megadoro, Estróbilo, conoce el secreto y no duda en hacerse con ella para tratar de comprar su libertad. La suerte del desdichado Euclión cambia al dar a luz su hija. Consciente de la situación la familia de Licónides (Megadoro y su hermana), el joven toma la determinación de casarse con Fedrina en lugar de su tío. Euclión se siente doblemente desgraciado ahora que sabe la verdad sobre su hija. Pero la desdicha le durará poco, pues finalmente Estróbilo le devuelve la olla, exhortado por su amo Licónides que no le vende la libertad.»

ESTRUCTURA DE LA OBRA

La Aulularia tiene una estructura de cinco actos teatrales. El primero y segundo de tres escenas; el tercero de nueve, el cuarto de cuatro escenas y el quinto de cinco.

Temporalmente la acción se desarrolla durante un día contemporáneo a la época del autor, aunque el conjunto de la historia tendría una duración mayor: en el prólogo se introducen unos hechos sucedidos años atrás y una nota a pie de página da fin a la historia habiéndose acabado ya la acción teatral.
Se pueden diferenciar además tres partes en la narración: la primera de ellas nos introduce en la historia, el por qué de la olla, la violación, la situación de Euclión... Como hecho des equilibrador del estado inicial de los personajes está la petición de matrimonio por parte de Megadoro, que supone la aparición de cocineros y flautistas en la casa de Euclión: esto rompe su relativa tranquilidad iniciándose una segunda parte (tercer acto). Es en ésta donde Euclión busca diferentes lugares para esconder la olla con el oro, los tejemanejes de los esclavos que preparan la boda, las intenciones de Estróbilo, las angustias de Euclión… Finalmente se da paso a la tercera y última parte (quinto acto) con el robo de la olla y el alumbramiento de Fedria.

MUNDO DRAMÁTICO (Espacios)

Espacio físico: La obra se desarrolla en Atenas, por acotación del dramaturgo y como forma de evadir alusiones políticas.
Se ubica en la casa de Euclión, por supuesto de características griegas, con calabozo para las comidas. Se realiza una escena en la casa de Megadoro.

Económico: El primer espacio y de más peso es el del sentimiento de la avaricia, sentimiento que encarna Euclión, el protagonista.

Social: Aparte de lo económico hay otros espacios, como el social, quizá de mayor transcendencia aunque no tengan tanto papel en el desarrollo de la narración; estos son la esclavitud, desde la visión del esclavo y del esclavizador.

Ético: La consideración social de la mujer en la sociedad romana, especialmente valores hoy desfasados como el honor de familia representado por las actuaciones de la mujer: en La Aulularia la violación de Fedra es una marca para la familia de Licónides y para el padre de la joven, Euclión. De hecho, esta circunstancia es lo que condiciona el rápido matrimonio.
Los matrimonios se basan en el dinero y en la procreación, sin darle ninguna importancia al amor. De todos modos, ahí lo deja Plauto, puesto que Megadoro elige a la joven no por amor sino por belleza.

Espacio psicológico: Se observa a través de la angustia de Euclión tratando de cuidar la olla y de Licónides por el supuesto matrimonio de su “novia embarazada”.
Espacio religioso: La obra hace mención a muchos dioses de la mitología griega, de hecho la obra comienza con la intervención del dios Lar.


CONTEXTOS
Contexto histórico literario y social
Plauto, el más popular de los autores de comedias dominó la escena romana y se coronó como el comediógrafo mas querido por el pueblo, pues sus obras eran destinadas a todo tipo social, pues su principal misión era divertir al pueblo romano que durante ese tiempo pasaba por una crisis política y social.

Aunque nunca alcanzo nada parecido a la excelencia de sus predecesores griegos logro reflejar en sus obras al verdadero pueblo romano. Plauto cultivo la Palliata que son las primeras comedias latinas inspiradas en el origen Helénico.

Tito Plauto es el primer poeta romano que se especializa en un solo genero literario, la comedia latina, y eran basadas en su talante jovial e inclinadas a la risa fácil sin segundas intenciones. En este sentido Plauto es una personalidad excepcional en la literatura latina y universal, sus obras llenas de gran alegría de vivir y del espíritu burlón de autor todavía son representadas y causan las mismas risas que hace dos mil años atrás.


El contexto sociocultural
-El papel de la mujer

El destino de cualquier miembro del género femenino en la sociedad romana era el de contraer matrimonio y procurar hijos. Existían diferentes tipos de matrimonios, pero en un primer momento todos ellos eran regímenes tiránicos del hombre sobre la mujer: desde el primer día del matrimonio la mujer perdía la independencia y todo lo que hiciese debería ser bajo el consentimiento de su marido. Beber vino era un de las primeras prohibiciones, que sin embargo se levantaba durante la celebración de la Bacanales lo que demuestra que el papel de la mujer era el de la procreación y la reproducción, puesto que además se les permitía tener relaciones sexuales en esta festividad.

Aunque, por ejemplo, podía asistir a espectáculos públicos, su vida era un modelo de austeridad, fidelidad y trabajo dedicado a su marido. Con el paso del tiempo la concepción del matrimonio se volvió más humana, ambos debían estar de acuerdo y existía la posibilidad del divorcio. También se podía cesar la convivencia si el marido pronunciaba: “tuas res tibi habete: llévate tus cosas”. Sin embargo, aún circulaban textos como el siguiente: «Si sorprendieras a tu mujer en adulterio, puedes matarla impunemente sin formarle juicio; pero si ella te sorprende a ti en cualquier infidelidad conyugal, ella no osará, ni tiene derecho a mover un dedo contra ti».

De todos modos, en la sociedad romana quienes más difícil lo tenían eran las mujeres esclavas que eran consideradas como simples objetos: además de tener los peores trabajos también tenían que complacer a sus amos en sus relaciones extramatrimoniales. En La Aulularia es precisamente la relación entre Euclión y su esclava Estáfila lo que más llama la atención. El trato que el protagonista de la obra le da es totalmente deshumanizado. Plauto plasma bien el sentimiento de desgraciada que tiene Estáfila sobre su vida.

Otra muestra en La Aulularia sobre este tema es el diálogo un poco más acertado entre Megadoro y Euclión en la escena nueve del tercer acto: Megadoro toma una postura resignada y crítica ante el gasto que supone para el marido una mujer de gran dote. Hace una enumeración de todos los servicios que una mujer de alto estatus utiliza, la otra cara de la moneda en la sociedad romana de la mujer.

También se observa que durante toda la obra la voluntad de Fedria se desconoce y en ningún caso tiene importancia en todos los acontecimientos en los que ella es una pieza clave.


-El papel de los esclavos

La sociedad romana era esclavista. Y de hecho, la esclavitud era una de las bases más importantes de la civilización romana: la economía de Roma dependía del trabajo de los esclavos. Se podían obtener en mercados o acogiendo bebés abandonados. El esclavo y los hijos que éste tuviese eran propiedad absoluta del amo. Podían lograr su libertad de diferentes formas: con su muerte, con la muerte de su amo, comprando su libertad, declarando ante un magistrado. Aún siendo el último escalafón de la sociedad romana, había diferentes categorías de esclavos: desde los que trabajaban en las minas hasta los que ayudaban a su amo a ponerse la toga. Era usual que llevasen un collar en el que se leía: “tenemene fucia et revo cameadommum et viventiun in aracallisti: detenedme si escapo y devolvedme a mi dueño.” Los esclavos que aparecen en La Aulularia son criados de servicio doméstico. Principalmente se encargan de cocinar, servir la mensa, hacer recados a su amo, limpiar, etc.

La primera muestra en la obra es el trato vejatorio que Estáfila recibe de su amo Euclión, acentuado por el recelo de éste para con su oro. Después la desconfianza que a todos inspiran los esclavos contratados para los preparativos de la boda.

Es muy interesante la escena primera del cuarto acto protagonizada por un monólogo de Estróbilo en el que enuncia las cualidades de un buen esclavo: ejecutar rápidamente las órdenes del amo previamente adivinadas a golpe de vista; pensar primero en él que en uno mismo; dormir recordándose a sí mismo la condición de esclavo. Dice estróbilo que obrando de esta forma el esclavo se librará del látigo y los grilletes, puesto que el castigo estaba permitido.
Estróbilo encarna además al esclavo que pretende obtener la libertad, y que aprovecha cualquier oportunidad para conseguirlo. Se llena de felicidad cuando se entera del tesoro que Euclión anda escondiendo; robándolo podría con él comprar su libertad.

-El contexto mitológico

Como en toda la literatura correspondiente a esta época, las referencias al mundo de la mitología son continuas y muy frecuentes, como lo eran en la vida cotidiana de la sociedad romana.

Lo que más abundan son referencias a Dioses y otras divinidades como “Por Júpiter”, “Por Pólux”, “Por Hércules”… y frases como “Los dioses procuran por mi salud y mi dicha”. A continuación una enumeración de las diferentes divinidades que aparecen en La Aulularia:

Hércules, Pólux, Cástor, Júpiter, Juno Lucina, Vulcano, Apolo, Laverna (antigua diosa de los ladrones)… Destaca en esta obra el Dios Lar: ésta es una divinidad a la que se rendía culto a nivel familiar. A él se dedicaba una hornacina en los atrios de las casas donde se ofrecían vino, flores e incienso para que el Dios protegiese a la familia y sus intereses. Es precisamente gracias a la devoción de Fedria que su padre Euclión halle la olla con el oro, según la voluntad de el Dios Lar.

También se intercalan en la obra varias supersticiones romanas. Una de ella es la de los augurios a partir del comportamiento de las aves: Al abandonar Euclión el templo de la Confianza en donde había escondido su tesoro advierte que un cuervo ha graznado a su paso. Gracias a esta señal retrocede y al momento se encuentra con Estróbilo, que tenía la intención de robar la olla recién escondida.

El GÉNERO LITERARIO

LA COMEDIA: Una modalidad del drama.
Fabula palliata: comedia latina de asunto griego. Recibía este nombre porque los actores se cubrían con el "pallium" o manto griego. Fabula togata: comedia sobre temas y personajes romanos. Los actores vestían la toga.

Tampoco existió en Roma en los primeros tiempos una especialización de los dramaturgos en trágicos y cómicos. Los iniciadores del género, Livio Andrónico y Nevio, escribieron indistintamente obras de argumento trágico y cómico, sólo a partir de Plauto se observa una tendencia a ceñirse a uno de los géneros. Los distintos tipos dramáticos tuvieron desigual suerte en su desarrollo y, de la misma forma, su conservación y transmisión también ha sido desigual. La tragedia de argumento griego (fabula crepidata) y, en bastante menor medida, la de asunto romano se cultivó con cierta asiduidad entre el 240 y el 90 a. de C., fecha en que muere Accio, el último trágico de la época de la República. Sin embargo conocemos poco de esta actividad dramática: los nombres de varios autores -Ennio, Pacuvio y Accio-, además de algunos títulos y fragmentos. A partir de este momento la tragedia decayó y no se tiene noticia de ninguna tragedia en el último siglo de la República. En la época del imperio el gusto del pueblo por los espectáculos circenses y por el mimo relegó la producción dramática, y más concretamente la de asunto trágico, a los círculos intelectuales donde era recitada; se cargan así las tragedias de ese tono retórico característico de la mayor parte de la literatura de la época de Claudio y Nerón.

De este período conservamos las tragedias escritas por Séneca el Filósofo, únicas que nos han llegado completas y entre las que se incluye una praetexta, que no debe considerarse obra suya.

La fabula palliata está en cambio magníficamente documentada en las obras de los dos grandes cómicos de los primeros siglos de la República: Plauto y Terencio. La comedia dejó prácticamente de escribirse y representarse en el siglo I a. de C., ante la competencia del mimo que había ido evolucionando hacia un tipo de farsa licenciosa, con gran número de personajes y que llegó a ser extraordinariamente popular.

Aunque la mayor parte de las obras dramáticas que nos han llegado están basadas en originales griegos, sin embargo la libertad en el trabajo de adaptación es total. Los autores latinos no sólo introducen situaciones nuevas y referencias a su momento histórico, sino que también utilizan en una misma obra argumentos de distintos originales griegos e incluso escenas de autores distintos. Este procedimiento se conoce con el nombre de contaminatio y es particularmente visible en las comedias de Plauto y Terencio.

Características básicas de la comedia latina:
Es de origen griego (Fábula Paeliata), porque llevaban una toga griega “pelia”.
Utiliza recursos cómicos
Se inspiraba en tradición homérica: la Guerra de Troya, la vida familiar helénica y otros.
No trata de asuntos políticos romanos.
Los personajes constituyen arquetipos (el libertino, el avaro, el ingenuo, la cortesana, entre otros)
El diálogo se relaciona con el título.
Los personajes son caricaturescos.
Se utilizan canciones.
Hay presencia de personajes y costumbres griegas, para que la burla no alcanzara las grandes figuras romanas.


LAS COMEDIAS DE PLAUTO
En sus comedias domina la intriga y el enredo. Sus personajes responden a tipos de una obra a otra no se distinguen con claridad. Así encontramos en todo su teatro a esclavos intrigantes e ingeniosos, jóvenes enamorados o reflexivos, doncellas honestas o desvergonzadas, el padre despreciable, tiránicos, avaros y, en varias obras, se distinguen tipos como el soldado fanfarrón, las matronas autoritarias y cortesanas ansiosas de dinero. Si a esto le sumamos el buen manejo que hace del latín vulgar introduciendo costumbres y dichos romanos, tenemos que una serie de tipos marginales que ironizan a una serie de personajes admirados de la sociedad romana, que utiliza de esta manera para criticar, a su modo, las costumbres e instituciones de Roma.

En general todos los recursos cómicos buscan también la diversión y el espectáculo. Se ve una gran movilidad en el escenario. La tramoya y el vestuario son a veces espectaculares. Los personajes rompen la ilusión escénica y hablan con el público. El diálogo es vivo, lleno de coloquialismos, con injurias, doble sentido (generalmente obsceno). Las palabras se desbordan en la escena, se acumulan, se inventan, parodian otros lenguajes. Abundan los chistes y los embrollos graciosos.

PERSONAJES

EUCLIÓN: éste es el personaje principal de la obra. Protagonista por ser el dueño del tesoro y padre de Fedra. Representa la avaricia, la desconfianza y el recelo. Poseedor del tesoro, prefiere permanecer en la pobreza que todos le suponen.
Significado: “de buena fama”.

FEDRA (Fedria): hija de Euclión. Su papel en la obra es de una frase, pero es una pieza clave en la historia junto con la olla. Ha sido violada y espera un hijo inminente sin que su padre aún tenga conocimiento.
Significado: “brillante”.

MEGADORO: anciano acomodado aún soltero. Su hermana le recomienda matrimonio y él se decide por la hija de Euclión, Fedra. No le importa la “inexistente” dote que le pueda ofrecer sino su juventud y belleza. Ante los comunes recelos de Euclión, Megadoro contrata unos criados para preparar la boda. Es de carácter bonachón y tranquilo.
Significado: “generoso” o “espléndido regalo”.

LICÓNIDES: joven sobrino de Megadoro. Ha violado a Fedria y el hijo que esta espera es suyo. Al poner la situación en conocimiento de su madre, ella interfiere para que sea él y no su hermano Megadoro quien se case con Fedria. A pesar de su poco caballerosa acción, reconoce su error y hace que Euclión recupere su olla tras haber sido robada.
Significado: “semejante a un lobo”.

EUNOMIA: hermana de Megadoro, madre de Licónides.
Significado: “buena administradora” y es que, es ella quien parece que lleva la dirección de la familia de Megadoro.

ESTRÓBILO: aunque en teoría existen dos esclavos en la obra con el mismo nombre, a efectos prácticos son el mismo. Cobra especial protagonismo en los últimos actos: él es el único que conoce el tesoro que guarda Euclión. Tratará de hacerse con él para comprar su libertad, pero será negada por su amo Licónides.
Significado: “peonza”.

ESTÁFILA: criada de Euclión. Su amo desconfía totalmente de ella. Plauto se apoya en este personaje para representar el maltrato hacia los criados y la mujer.
Significado: “amante del vino”

ÁNTRAX, CONGRIÓN, FRIGIA, ELEUSIS: estos cuatro personajes forman parte de la comitiva de criados contratados por Megadoro para prepara la ceremonia de matrimonio. Son muchas las alusiones hacia ellos como ladrones.
Significado: “carbón”, “congrio”, “de Frigia” y “de Eleusis” respectivamente.

PITÓDICO: es uno de los esclavos de Megadoro. En su única intervención en la obra hace hincapié en el carácter de ladrones de los criados contratados para los preparativos de la ceremonia: «mas me entretengo en filosofías, como si no tuviese quehacer con tanto ladrón como hay metido en casa»
Significado: “buen intendente”

DIOS LAR: Esta no es una obra en la que la intervención de las divinidades jueguen un papel importante, sin embargo, como es propio en esta literatura siempre aparece una divinidad. En este caso es el Dios Lar que prologa la obra y nos pone en antecedentes


CARACTERÍSTICAS LITERARIAS DE LA AULULARIA (La olla / El avaro)

Las comedias de Plauto y la propia obra tratada en este trabajo pertenecen al subgénero fabula palliata o comedia griega (recibe ese primer nombre porque los actores se cubrían con un “pallium” o manto griego).

No son obras originales sino adaptaciones de otras obras griegas a la sociedad romana. Al igual que las demás, esta comedia latina se caracteriza por plantear temas cotidianos, se emplea un lenguaje llano y suele cerrarse con un final feliz. En estas comedias se muestra una sociedad de clase media cuyos personajes suelen ser jóvenes de familia rica que se meten en enredos amorosos (Licónides), padres de mentalidad atrasada que son engañados (Euclión), soldados fanfarrones, esclavos astutos (Estróbilo), alcahuetes… Abundan los chistes, anécdotas, refranes y juegos de palabras que dan comicidad a las situaciones.

La Comedia de la Olla cumple la mayoría de estas características. Está además dirigida a un público común, pues su lenguaje es simple. El tema es atractivo, además, por hacer una crítica de la sociedad: la avaricia de los ricos, los matrimonio por dinero…
A manera de síntesis las características de esta obra se pueden esquematizar de la siguiente forma, según Mía Gallegos:

Ofrece variantes de un patrón único: un esclavo astuto consigue que triunfe una pareja de enamorados.

Es abundante el uso de interpolaciones, a menudo inverosímiles, que interfieren en la acción principal. Algunos personajes abandonan el diálogo y se dirigen al público para decirle que lo visto en escena es un juego.
Escrita con una gran riqueza metafórica y excelente adjetivación. Es frecuente hallar en ellas neologismos.

Son una fuente inapreciable para el conocimiento del latín vulgar, ya que recoge la lengua oral de los coetáneos de su tiempo.
Retrata en forma minuciosa la sociedad romana; no obstante, también introdujo detalles propios de la vida griega.
Define una estructura fija para las comedias que consiste en prólogo, episodios y epílogo. El prólogo posee un tono coloquial, y que no es una simple explicación destinada a hacer más fácil la comprensión de la acción teatral, sino, también, un medio para familiarizarse con el espectador mediante expresiones locuaces y festivas.

Utiliza en sus comedias la anagórisis, identificación o reconocimiento sorpresivo de un personaje por medio de un elemento físico o material.

Utiliza el recurso del Deus Ex Machina, técnica mediante la cual un dios o alguna entidad aparece, para concluir o resolver una situación complicada. Esta salida era por lo general fantástica o prodigiosa.


ANEXOS
El tema de la avaricia
Hyalmar Blixen

El afán de obtener riquezas con el único fin de atesorarlas ha sido siempre condenado en el plano moral. Debe, desde luego, separarse claramente de la avaricia, la legítima apetencia de adquirir una posición holgada en el plano económico, pero tener en cuenta que el uso de los bienes implica una responsabilidad en el plano ético. Si el avaro es pobre, vivirá siempre suspirando por lo que no tiene, y si es rico recelará de ser despojado; de ahí el refrán: "el avariente rico no tiene pariente ni amigo", o "el avaro no se conduele de ajenas necesidades". Puede, por tanto, expresarse, que en todas las literaturas este execrable vicio ha sido fustigado, a veces pintándolo de manera satírica, y en otras en toda su desnuda fealdad.


La avaricia en el teatro chino

Dentro de los miles de textos que los chinos han dedicado a los más diversos temas, utilizando el pincel, el papel o mismo las planchas xilográficas en las que grababan sus jeroglíficos, hay una pieza teatral titulada "Esclavo de las riquezas que atesora", en la cual se caricaturiza a un viejo que en el trance de morir, aconseja a su hijo que no gaste en el ataúd:
-"Hijo mío: conozco que se acerca mi última hora. Dime: ¿qué especie de ataúd me vas a poner?"
El hijo:
-"Si tengo la desgracia de perder a mi padre lo compraré el mejor ataúd de abeto que encuentre".
El avaro:
-"No hagas tal locura, la madera de abeto es demasiado cara. El que está muerto no distingue si la madera del ataúd es de abeto o es sauce. Detrás de la casa hay un dornajo (artesa que sirve para dar de comer a los cerdos o lavar cosas) es viejo y no puede ser más a propósito para el objeto".
El hijo:
-"¿Qué decís? Ese dornajo tiene más ancho que largo y no cabréis en él, siendo, como sois, demasiado alto de estatura".
El avaro:
-"Pues bien, si el dornajo es demasiado corto, ningún trabajo cuesta acortar también el cuerpo. Toma un hacha y divídeme en dos. Colocarás las dos mitades una sobre la otra y estaré allí divinamente. Quiero recomendarte otra cosa importantísima: no emplees aquella excelente hacha para ejecutar esa operación, sino ve y pide prestada la del vecino". (Excelente texto, tomado de la antología de César Cantú).




La avaricia en el teatro grecolatino


La avaricia no aparece explícitamente tratada en ninguna de las once comedias de Aristófanes que han llegado completas hasta nosotros, pero en "Pluto" trata el tema de la injusticia en el reparto de las riquezas; la razón de ello es que este dios se ha quedado ciego y entonces da los bienes, no al que los merece, sino a quien más se le acerca y adula. Curado, al pasar una noche en el templo de Asklepios (Esculapio) dios de la medicina, Pluto recobra la vista y de improviso quienes atesoraban por medios fraudulentos pierden sus ilícitas ganancias y estas son dadas a los buenos ciudadanos. Pero la figura completa de un avaro no se ve allí.

El teatro latino, en cambio, nos proporciona un ejemplo valioso en la comedia "La aulularia", de Tito Marcio Plauto, cuya vida azarosa le debe haber dado una visión cáustica de la vida. El tema está dado por el hecho del encuentro de una marmita por cierto individuo, marmita llena de monedas de oro. Eso hace que ese hombre se vuelva avaro, se apasione por su tesoro y tema que cualquiera se lo arrebate. Plauto hace de este personaje una pintura notable y es una lástima que la comedia haya llegado trunca a nosotros. No obstante, Plauto se inspiró en la comedia "Dyskolos", de Menandro, ateniense, dicha obra influyó sobre "La Aulularia". En cuanto a Quinto Horacio, en la sátira II del libro hace que el campesino Ofelo advierta sobre los males de la avaricia. En otro pasaje expresa: "Si eres más rico que yo, tu vientre no absorberá por eso más aliento que el mío".
También Décimo Junio Juvenal, que en su sátira VIII había señalado que el linaje nada vale sin la nobleza espiritual, se refiere, en la IX, a la maldad que un avaro ejerce sobre Névolo.

La riqueza en los Evangelios

En Lucas, capítulo XVII se narra que viene un rico hasta Jesús y le pregunta: "Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?". Y Jesús le dijo: -"¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino Dios. Los mandamientos sabes: no matarás, no hurtarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre..." El rico contesta: -"Todas estas cosas he guardado desde mi juventud". A lo que replica Jesús: -"Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes y da a los pobres y tendrás tesoros en el cielo, y ven y sígueme". El rico se puso muy triste, porque, aunque virtuoso, no quería deshacerse de sus tesoros, ni aun al precio de su salvación, en la que creía. Y viendo esto, Jesús exclamó: -"¡Cuán dificultosamente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!".

Estas ideas pasan a Dante. En el Canto I de "La Divina Comedia", el poeta se pierde en una selva oscura, que simboliza la vida pecaminosa y es acechado por tres fieras, una de las cuales es una loba; se ha sugerido, sin seguridad, que esta simbolizaría la avaricia. Sea esta o no la interpretación correcta, el caso es que los avaros están en el IV círculo del Infierno, entre los pecadores de incontinencia. Arrastran grandes piedras inútiles, como la riqueza a la que se aferraron, "pues todo el oro que hay bajo la Luna, y el que estas almas, junto han poseído no bastaría a redimir ni una".
Dejando atrás otros autores y saltando al silo XVII nos hallamos con la figura máxima, el prototipo de la avaricia: Harpagón, el protagonista de "El avaro", comedia de Molière.

Quizá no haya lector que no recuerde los pasajes clásicos de esta obra: siendo él un viejo y queriendo casarse con una jovencita, exige de ella, a la casamentera Frosina, que la chica le traiga dote. Frosina arguye que la dote de Mariana es su frugalidad: no come, no gusta de vestidos suntuosos ni joyas... Harpagón contesta: "Sí... pero ese no es dinero físico". Hay que recurrir al robo de la "cassette" en la cual Harpagón ha enterrado muchas monedas de oro en un lugar de su jardín, para que Harpagón estalle en una desesperación que el actor puede hacer trágica o cómica según lo desee. A condición de la devolución de la cajita con sus escudos, Harpagón consiente en todo lo demás.

El tema del avaro también ha sido tratado por Carlo Goldoni en dos obras: "L’avaro", "L’avaro fastuoso" y por Giovan Battista Faginoli en "L’avaro punito". En el "Brand" de Ibsen se pinta con colores trágicos la avaricia de la madre del protagonista, un Pastor luterano, que, de muchacho, recuerda una escena horrible: ha muerto su padre, ella buscaba en el colchón, desesperadamente, el dinero que éste tendría; al fin dio vuelta el cadáver y terminó por exclamar: ¿Así que eso era todo lo que tenía? Cuando a su vez la madre de Brand está por morir, espera que su hijo como sacerdote, la absuelva, pero este no puede hacer tal cosa si ella no entrega todo lo que tiene... Honorato de Balzac ha creado también, en el tonelero Grandet, una pintura magistral: en sus últimos instantes, al ver el crucifijo, sus ojos se reaniman, pero no por el símbolo que este encierra, sino por el brillo del oro del que está hecho. Y recomienda a su hija al legarle la fortuna: -"Me darás cuenta de ella en el más allá". En cuanto a la novela "Bratja Karamazovi", Dostoievski, en el entrecruzamiento de problemas, muestra cómo el interés por el dinero del viejo avaro Karamázov hace nacer en uno de sus hijos, el deseo de que muera, aunque quien realiza el parricidio no es éste, sino Smerdjakov.

En fin, esto es para los actuales avaros de carne y hueso: ¿no será mejor ser generosos, para que quienes estén a su lado no piensen a veces, casi sin quererlo: "cuando Fulano muera?". Porque es triste adivinar, debajo de melosas sonrisas obsecuentes, la presencia de buitres.

EL TEATRO DE PLAUTO

En esta comedia es contrastable en diversos aspectos el mundo griego desde el cual Plauto toma el modelo. El primer caso de esta “contaminatio” se encuentra analizando la etimología de los nombres de los personajes: de hecho cada nombre es de origen griego. Así por ejemplo “Euclión” deriva de éu, que significa «bien», y kléio, que significa «oculto», que es consonante a la imagen del avaro que esconde su tesoro; naturalmente no tiene esta etimología el Lar, siendo de origen romano. En el texto son presentes algunos términos griegos o derivados del griego, sobre todo términos específicos, comprensión de los cuales no resultaba nada fácil para el público romano. Existen otras dos particulares curiosidades que revelan la presencia del influjo griego. El primero hace referencia a la vieja fiesta en honor de Ceres, durante la cual el joven se aprovecha de la amada; en Roma existían realmente fiestas en honor de Ceres, pero participaban sólo matronas y no se alargaba durante la noche. También otro particular no cuadra con el mundo romano; el “magister curiae” nombrado por Euclión es un título que no existía en los tiempos de Plauto y probablemente introdujo dentro de la institución romana de la curias y aquella del magistrado ateniense. En ambos casos se nota que Plauto tiene la necesidad de reportar elementos del modelo griego en cuanto le es difícil encontrar el correspondiente en el mundo romano.

Las comedias de Plauto: características y títulos más destacados: argumentos y personajes

Su ora fue muy abundante y gozó de gran popularidad entre el público romano. Hemos conservado más de 20 comedias, aunque escribió muchas más. Murió en el 184 a.C.
Sólo cultivó la fabula palliata y sus argumentos estás tomados de comedias griegas. Los temas de sus obras suelen tener un estilo similar: un joven rico se enamora de una esclava de origen incierto. Un esclavo astuto ayuda al joven a conseguir los favores de su amada. Al final se descubre que la esclava es una mujer libre y todo acaba felizmente.

Los personajes de Plauto son convencionales. Representan estereotipos. He aquí alguno de los más frecuentes:
El joven irreflexivo, derrochador y apasionado.
El padre conservador, a veces avaro e intransigente, a veces “viejo verde”.
La ingenua joven de buena familia que sólo piensa en el amor y en el matrimonio.
El esclavo intrigante y tramposo que ayuda a su amo en sus aventuras amorosas, pero no pierde la ocasión de burlarse de él.
El traficante de esclavos cruel y astuto, que siempre es engañado por el esclavo.
El parásito, adulador y rastrero.

Todos estos personajes reflejan tipo que podían encontrarse realmente en las calles de Roma.
El lenguaje que utiliza Plauto es un lenguaje coloquial, no exento de alusiones obscenas y chistes verdes. Muchas veces se inventa palabras, algunas compuestas y muy largas, para provocar la risa del espectador.
El movimiento de sus obras es trepidante. Los diálogos, breves y rápidos. Los escenarios muy simples: una calle, un templo.
La influencia de Plauto en el teatro europeo ha sido muy grande. Recordemos la figura del avaro recreada por Molière y la influencia que tiene en algunas de las comedias de Shakespeare y las comedias del siglo de oro español.
Algunas de sus obras más conocidas fueron: Aulularia o “Comedia de la olla”, que trata de un viejo avaro que descubre en su casa una olla llena de monedas de oro y vive obsesionado con que se la roben, cosa que al final sucede. Miles gloriosus, cuyo personaje principal es un soldado fanfarrón que presume continuamente de sus hazañas guerreras. El sorteo de Cásina en el que un viejo verde y su hijo se sortean a una esclava apetecida por los dos. Al final el viejo es engañado al ser sustituida Cásina en la noche de bodas por el esclavo de su hijo. Anfitrión, en la que el propio Júpiter toma la forma de Anfitrión mientras éste está en la guerra para lograr los favores de su esposa.


Críticas Literarias

Las comedias de Plauto son versiones libres de la comedia griega, del repertorio de la comedia ática nueva. Las obras de este comediógrafo reflejan la vida del autor, llena de interesantes peripecias que le sirvieron de gran escuela. Influyen en el autor los grandes dramáticos griegos, pero por otra parte Sus obras también reflejan la búsqueda de la diversión lo que lleva a la simplicidad de los personajes y del argumento. Los personajes son tipos sin una personalidad profunda, meros instrumentos de la trama y la risa, lo que en la mayoría de las obras se repite. El argumento es infantil, casi como un cuento de hadas en el que los deseos de un joven se acaban haciendo realidad. Lo que complica la trama es básicamente la intriga y el enredo creado en sus textos.

En general todos los recursos cómicos utilizados por Plauto en sus obras son básicamente la diversión y el espectáculo en los cuales se nota un gran movilidad en el escenario. La tramoya y el vestuario son a veces espectaculares y los personajes rompen la ilusión escénica y hablan con el público mediante un dialogo vivo, lleno de coloquialismos, con injurias, doble sentido (generalmente obsceno) y las palabras se desbordan de escena, se acumulan, se inventan, parodian otros lenguajes donde abundan los chistes y otros embrollos graciosos.

Es Plauto quien dota de gran riqueza a la comedia romana entre sus principales aportes tenemos:

Dotó a la lengua popular de una serie de recursos como el retruécano.
Creó personajes llenos de una sicología rica y variada que llevó a que algunos le consideraran un verdadero antecedente de Dostoievski en la tarea de mostrar que el alma humana no sólo es compleja sino sorprendente.
Creó un tipo de criado que luego será tomado por el posterior teatro europeo. Tal es el caso de Shakespeare en su "Comedia de las equivocaciones".
Consolidó el personaje "tipo".
Fue un profundo conocedor del público y supo siempre cómo y dónde despertar su risa y sus aplausos.
Supo utilizar los discursos (diverbias) y las canciones (cánticos) de tal manera que el equilibrio escénico se mantuviera siempre. El baile es otro elemento esencial que acompañó los cánticos para dar gracia plástica a sus obras.
Comprendió el valor ambiguo de lo gestual de tal modo que no sólo lo utilizó para ilustrar la escena sino a veces para denegarla. Así el "Miles gloriosus" mientras se jacta de sus hazañas guerreras, tiembla.
Comprendió la importancia de las duplicaciones escénicas y se hace cargo de verdaderos juegos de espejos que en "Anfitrión" alcanzan momentos culminantes.
Lo más interesante es que Plauto no sólo juega con estos desdoblamientos sino que intuye que la posibilidad de ser otro puede atender a una necesidad atávica en el ser.
Plauto no oculta en ningún momento que sus obras están basadas en otras griegas; utiliza para referirse a su trabajo el término "vertere" (traducir) y, en ocasiones, cita el autor y la obra que utiliza como modelo. Sin embargo, como hizo Nevio con anterioridad, maneja los modelos griegos con una absoluta libertad; no sólo mezcla fragmentos de distintas obras y de distintos autores griegos (la ya comentada contaminatio, de la que Plauto hace un amplio uso), sino que además modifica el original cortando o añadiendo, insertando recursos cómicos típicamente itálicos, recreando situaciones con mayor fuerza cómica y, en definitiva, dando lugar a una comedia totalmente diferente, profundamente romana. La finalidad última del teatro plautino es divertir: pretende conseguir un efecto cómico en cada escena, aunque para ello tenga que sacrificar la lógica interna de la acción. Para lograr el efecto cómico deseado no le importa al autor caer en contradicciones, anacronismos e incongruencias; la caracterización de los personajes es a veces extravagante y las situaciones se alargan frecuentemente más allá de lo verosímil, Todo ello contribuye a dar a las comedias de Plauto un carácter fantasioso que es su principal virtud y que las convierte en intemporales.
También en el campo de la estructura formal se distancia Plauto de sus modelos griegos, creando una forma nueva de comedia con entidad propia. Como ya se ha comentado, desde Livio Andrónico el teatro romano concede mayor importancia a las partes cantadas que el teatro griego; Plauto acentúa esta tendencia, creando una comedia en la que la parte dialogada o recitada (diverbia) ocupa en la mayor parte de las obras sólo un tercio del total. Los cantica se enriquecen en su estructura y en su métrica; no sólo incluyen parlamentos y recitados al son de flauta, también se encuentran fragmentos melodramáticos (arias, solos, dúos) interpretados con acompañamiento instrumental. Este carácter melodramático de las comedias de Plauto, unido a su lenguaje cotidiano y popular de gran fuerza cómica, les confiere un carácter propio e inconfundible. Plauto gozó siempre de una gran acogida entre el público y sus comedias se siguieron representando con gran éxito mientras existió una tradición teatral viva en Roma. Durante el clasicismo de los últimos años de la República y de la época de Augusto la popularidad de Plauto sufre un cierto retroceso por influencia de los grandes poetas del momento, en particular Horacio, a quienes disgustaba en general la literatura de la época arcaica. A partir del Renacimiento Plauto vuelve a ser leído y representado, ejerciendo sus obras gran influencia en el teatro inglés del siglo XVI. Como muestra de esta influencia de las comedias plautinas en el teatro europeo de los siglos XVI y XVII baste decir que La comedia de los errores de Shakespeare utiliza el argumento de Menaechmi y que El avaro de Moliére recuerda al Euclión de la Aulularia


CONCLUSIONES


Este tipo de trabajo sobre una lectura ayuda a comprender lo leído. En primer lugar cómo la situación política puede influir en la producción literaria de un autor, como es el caso de Plauto: los conflictos bélicos intentaron pasar a segundo plano gracias a las comedias de nuestro autor. En segundo lugar, ayuda también a apreciar in situ las características literarias atribuidas a este género literario de la época romana.

Y lo más importante. La Aulularia como otras obras nos acerca a la vida cotidiana de la sociedad romana, y más concretamente a las inquietudes que éstos tenían: el papel del dinero en cualquier ámbito como en los matrimonios, en las relaciones de personas, en la esclavitud… A través de los diferentes personajes de la comedia, se aprecia también como estaba estructurada y cómo funcionaba la jerarquía romana: el tipo de trato que se podía llegar a usar con los esclavos, la consideración a las mujeres… se comprueba también el fuerte peso que ejercía la mitología. La presencia constante de las divinidades, supersticiones… Y ver cómo obras que fueron escritas hace siglos, representadas en teatros romanos y griegos, transcritas en la Edad Media, etc.… pueden volverse a poner de moda según las corrientes que se fijan en el mundo grecorromano como es el caso del Clasicismo, cuando de la mano de Molière quienes tuvieron acceso pudieron ver representada en francés la comedia que siglos atrás en latín arcaico se habría representado en un teatro romano.





BIBLIOGRAFÍA

Español 2. Instituto Costarricense de Enseñanza Radiofónica. El Maestro en Casa. Bachillerato por madurez suficiente y Educaicón Diversificada a Distancia. Convenio MEP-ICER. San José, Costa Rica , 2003-

DEP. LATÍN Y GRIEGO (2008): Cultura Clásica II. Oviedo, IES “Clarín”.

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El Avaro de Molière íntegro en versión original [con acceso el 10/X/08]

PLAUTO (1989): “La Comedia de la Olla” en Anfitrión y La Comedia de la Olla. Madrid, Espasa-Calpe.

Varela B., Marubeni y Sandino A. Wálter. Español 11. Ediciones Marwal de Heredia, C.R. 1997.

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