lunes, 24 de octubre de 2011

ANÁLISIS DE LA ODISEA

LA ODISEA







Homero


ÍNDICE

 Homero
 LA ODISEA
 Narradores
 Organización secuencial
 Código apreciativo
 Intertextualidad
 Registros del habla
 Estilo directo e indirecto
 Planos narrativos
 Mundo mostrado: espacios
 Personajes
 Relaciones texto-contexto
 Género literario
ANEXO: APUNTES COMPLEMENTARIOS
 En otras palabras: ¿De qué trata la Odisea?
 Análisis de la Odisea
 Datos históricos: Homero


ESTUDIO DE LA EPOPEYA
LA ODISEA

¿Qué es la Odisea?
La Odisea es una epopeya dramática que cuenta las peripecias del héroe Odiseo, quien después de combatir en Troya al lado de los aqueos, intenta regresar a su hogar en Ítaca salvando los obstáculos puestos en su camino por el furioso dios Poseidón, para finalmente, después de muchos años de ausencia forzada, darse a conocer a su esposa Penélope mediante una serie de pruebas y asesinando a los viles pretendientes de ésta.
Odisea es un término derivado del vocablo griego Odyssey, que significa “el relato de Odiseo”. Con el paso de los siglos, la palabra se ha convertido en sinónimo del viaje difícil, de la empresa riesgosa. Compuesta hacia finales del siglo VIII a.C., y transcrita en la Atenas del siglo VI a.C., es, junto a la Ilíada, la obra fundacional de la literatura occidental. Con más de dos mil quinientos años de antigüedad, su lectura sigue siendo hoy de mayor interés por sus aventuras cargadas de fantasía, el retrato de caracteres humanos finalmente logrado y la descripción de la sociedad griega de fines del imperio micénico. Ha sido tan honda su huella en nuestra cultura que el más osado de los novelistas modernos, el irlandés James Joyce, se inspiró en ella para escribir la compleja novela Ulises, poniendo de relieve la inmensa deuda de la novela como género literario como La Odisea.
La Odisea está compuesta por 24 cantos o rapsodias, división que parece ser antiquísima, como a menudo lo prueban los finales y comienzos de los cantos, repartidos con perfecto equilibrio en seis grandes motivos dramáticos, hecho que revela el elevado nivel de elaboración formal y de conciencia narrativa del poema.
Los seis bloques dramáticos son:
1. La Telemaquia, Telemaquiada o Viaje de Telémaco en busca de su padre Odiseo
(Canto I a V)
2. Las aventuras de Odiseo, narradas en tercera parte, desde su liberación por Calipso, en Ogigia, hasta su recibimiento en el palacio de Alcínoo, rey de los feacios (cantos I a VIII)
3. Las aventuras de Odiseo narradas en primera persona por el propio Odiseo durante su estancia en Esqueria (Cantos IX a XII)
4. La llegada de Odiseo a Ítaca, junto al porquero Eumeo (Cantos XIII a XVI)
5. Odiseo entre los pretendientes, presentado bajo la figura de un mendigo (Cantos XVII a XX)
6. Matanza de los pretendientes y sus consecuencias (cantos XXI a XXIV)

La trama desnuda del poema, en que un héroe retorna a su hogar después de muchos años de ausencia, transformado por las penurias, es un tema que se repite en diferentes lugares y culturas. Dentro de la épica griega, se inscribe en el tema de los nostoi o regresos de los héroes aqueos de Troya. Así, la Odisea es el nostos de Odiseo.

Sin embargo, desde el siglo XIX ha habido quienes pretender ver en la Odisea un embalaje mecánico y débil de diferentes poemas de distinto autor. Son sobre todo objeto de discusión la Telemaquia, las aventuras en primera persona (Cantos IX a XI) y el canto XXIV, además de otros fragmentos en los que se ha creído ver algunas incongruencias menores.

En un asunto como este es difícil llegar a conclusiones definitivas. Conviene, eso sí, recordar que la Odisea fue épica oral antes que pieza de escritura, esto es, texto, y la trascripción a la que el lector moderno tiene acceso es el resultado de dos o tres siglos de tradición oral más veintiséis de tradición escrita. Lo asombroso está en poder saltar en el tiempo casi tres mil años y observar cómo fue la vida de los hombres, reconociendo los orígenes de una cultura de la que somos depositarios.

Resumen argumentativo

La Odisea arranca donde termina el argumento de la Ilíada. Odiseo, rey de Ítaca, decide regresar a su tierra una vez ha concluido la guerra de Troya, pero la voluntad adversa del dios Poseidón (deidad marina) lo obliga a viajar indefinidamente durante años por lejanos, peligrosos y extraños sitios.
En su palacio en Ítaca, entre tanto, un gran número de pretendientes que están convencidos de que el héroe en esos veinte años de ausencia debe ya haber encontrado la muerte, trata de ganarse la voluntad de Penélope, esposa de Odiseo, para quedarse con las riquezas y poder de éste. La mujer, símbolo perfecto de la fidelidad conyugal, consigue mantenerlos a distancia sin llegar a comprometerse con ninguno de ellos, dilatando su decisión de casarse con alguno mediante astutos subterfugios. Sin embargo, los pretendientes amenazaban con dilapidar la fortuna de Odiseo mientras Penélope no se decida a aceptar algunos de ellos por esposo.
Por esa época Odiseo se encuentra retenido en una lejana isla por una ninfa de nombre Calipso, que enamorada del héroe pretende que éste se convierta en su compañero para siempre. Viendo que tras siete años de retención Odiseo aún anhela volver a su patria, la ninfa, conmovida por la tristeza del hombre que ama y forzada por las órdenes de Zeus, decide dejarlo en libertad. Odiseo se hace a la mar en una balsa que él mismo construye, con la cual consigue llegar a la tierra de los feacios, donde Nausícaa, hija del rey Alcínoo, lo rescata del naufragio de su débil embarcación y lo conduce al palacio real, donde es atendido como un dios.
A sus generosos huéspedes Odiseo narra todas las aventuras que ha vivido desde que comenzó su interminable viaje por los mares. Por él mismo sabemos, pues, que acosados él y sus hombres por el cíclope Polifemo, que pretendía devorarlos paulatinamente a todos, se vieron obligados a cegarlo para poder escapar, desatando así la furia del dios Poseidón, donde padre del cíclope, que arroja contra los hombres de Odiseo la más terribles tormentas marinas, las cuales los conducen cada vez más lejos de Ítaca.
En aquel fantástico recorrido conoce a la envenenadora y maga Circe, que convierte en cerdos a todos sus hombres; viaja hasta el Hades (el país de los muertos) para consultar con el difunto adivino Tiresias la suerte que su destino le ha deparado; relata el modo cómo evitó que en alta mar el nefasto y dulce canto de las sirenas acabara por su perdición; refiere el increíble episodio humanamente insalvable de los monstruos Escila y Caribdis, el modo como supo superar esos escollos, y la imprudencia de sus compañeros que atraen para sí la desgracia cuando comen las vacas del Sol.
Los feacios ayudan en todo lo posible al héroe para que pueda retornar a su hogar. Una vez en Ítaca, disfrazado de mendigo, Odiseo es secundado por su hijo Telémaco parra acabar con todos los pretendientes de su esposa en una memorable matanza.


(Ver otro resumen en “En otras palabras” en Anexo)



NARRADORES (Marco teórico)
El narrador es el encargado de contar o narrar los acontecimientos en una obra literaria. El narrador es una entidad dentro de la historia, diferente del autor (persona física) que la crea.

Tipos de narradores

Omnisciente (N > P)
Es cuando el narrador sabe más que los personajes, es como si fuera un dios.

Ej. “Únicamente la hija de Alcínoo lo esperó tranquila y sin temor alguno, pues así lo dispuso Atenea.”

Testigo (N < P)
Es cuando el narrador sabe menos que los personajes, es como un testigo de lo que ve u oye.

Ej. “Apenas se hubieron sentado por orden en sillas y sillones, los heraldos diéronles aguamanos, las esclavas amontonaron el pan en los canastillos, los mancebos coronaron de bebidas las cráteras, y todos los comensales echaron mano a las viandas que les habían servido.”

Protagonista (N = P)
Es cuando el narrador sabe igual que los personajes. Es el que cuenta su propia historia (primera persona, singular o plural).

Ej. “¡Alcínoo! Piensa otra cosa, pues no soy semejante ni en un cuerpo ni en natural a los inmortales que poseen el anchuroso cielo, sino a los mortales hombres: puedo equipararme por mis penas a los varones de quienes sepáis que han soportado más desgracias y contaría males aún mayores que los suyos…”


RESUMEN RAPSÓDICO (O DE CANTOS)

RAPSODIA I

El poeta invoca a la musa para que empiece el relato del héroe que estuvo peregrinando por largo tiempo después de la destrucción de Troya. Durante el concilio de los dioses con la ausencia de Poseidón, quien ha perseguido a Odiseo durante muchos años. El cual está detenido en la isla de Calipso. Atenea habla en favor de que Odiseo regrese a su hogar. Zeus y los demás dioses están de acuerdo. Atenea disfrazada del rey Mentes desciende a Itaca para arengar a Telémaco, hijo de Odiseo, a que vaya a buscar a su padre. Su casa está llena de los pretendientes de su madre, Penélope, quien ha retrasado la decisión de volverse a casar. Telémaco le explica a Atenea en la figura de Mentes, que los pretendientes destruyen su casa y sus posesiones. Mentes predice el regreso de Odiseo y le dice que actúe como un hombre y que presente su caso a la asamblea. Penélope oye desde lo alto de la casa una canción que la entristece y baja a pedirle al bardo Femio que deje de cantar. Telémaco aprovecha la ocasión para reafirmarse a sí mismo y le dice a su madre que suba a sus habitaciones y le deje esos asuntos a él pues tiene el mando de la casa.

RAPSODIA II

Telémaco convoca a la asamblea, siendo la primera vez que se hace desde la partida de Odiseo veinte años atrás; les pide a los pretendientes que dejen de desperdiciar sus bienes y demanda que se vayan de su palacio. A lo que Antínoo y Eurímaco le responden con burlas y desprecio, que Penélope podría resolverlo si escoge un nuevo marido. Haliterses les vaticina el regreso de Odiseo y la matanza que de ellos hará. En el ágora no le proporcionan el barco a Telémaco para ir en busca de noticias sobre su padre, por le que le pide ayuda a Atenea, quien en su disfraz de Mentor, viejo amigo de su padre y responsable del cuidado de sus propiedades, le consigue prestado el barco y a una tripulación. Telémaco parte a hurtadillas y de noche.

RAPSODIA III

La siguiente mañana, Telémaco y Mentor llegan a Pilos e invitados por Néstor, participan en una hecatombe para Poseidón. El rey Néstor les relata el regreso de otros héroes desde Troya y la muerte de Agamemón, pero no tiene información específica de Odiseo. Les sugiere que vayan a Esparta a hablar con Menelao, quien acaba de regresar de largos viajes. Atenea se desaparece milagrosamente. Impresionado que un joven esté escoltado por una diosa, Néstor arregla que su hijo Pisístrato acompañe a Telémaco a Esparta.

RAPSODIA IV

Telémaco y Pisístrato son hospedados por el rey Menelao y la reina Helena, quienes les relatan sus experiencias con Odiseo de la guerra troyana. Al siguiente día, Menelao les cuenta como el dios Proteo, el viejo del mar, le reveló que Odiseo era cautivo de Calipso. Mientras tanto, en Itaca, los pretendientes se dan cuenta que Telémaco zarpó y hacen planes para emboscarlo y matarlo cuando regrese. Penélope se postra de terror al enterarse de estos planes, pero Atenea la calma a través de un sueño.

RAPSODIA V

En un segundo concilio de los dioses, Atenea insiste en ayudar a Odiseo. Zeus le pide a Hermes que le diga a la ninfa Calipso que lo libere, y vaticina que en veinte días llegará con los feacios quienes lo ayudarán a llegar a Itaca. Calipso le dice a Hermes que los dioses le tienen envidia pero asegura que hará lo que Zeus le pide y ayuda a Odiseo a construir una balsa, le da víveres y lo aconseja. Después de navegar dieciocho días Odiseo ve tierra pero Poseidón lo ve a él en la balsa y provoca una tormenta que la destruye. Ino Leucotea, ninfa marina, le da un velo inmortal para que ayude a Odiseo a llegar a tierra lo que logra después de dos días en el mar. Finalmente, llega a la costa de Esqueria, donde cansado y maltrecho, se cubre con hojas y cae dormido bajo árboles de olivo y acebuche.

RAPSODIA VI

En un sueño, Atenea visita a la princesa Nausícaa, hija de Alcínoo, rey de Esqueria, y urgiéndola a tener sus responsabilidades como mujer en edad de casarse. Al despertar, Nausícaa le pide a su padre un carro con mulas para ir a lavar la ropa al río. Mientras ella y sus esclavas descansaban y jugaban a la pelota, Odiseo se despertó y le pidió ayuda a la princesa. Nausícaa impresionada por su forma de hablar, le da alimento y ropas, y le dice que la siga hacia la casa del rey y cómo pedirle a su madre, la reina, hospitalidad. Le indica un bosque consagrado a Atenea a las afueras de la ciudad donde puede descansar. Odiseo aprovecha la ocasión para rogarle a la diosa que lo reciban y lo ayuden a llegar a su patria.

RAPSODIA VII

Atenea disfrazada de una feacia, conduce a Odiseo al palacio del rey Alcínoo. Odiseo solicita la compasión de la reina Arete quien nota que lleva puestos ropas que hizo ella misma y le pide una explicación de su viaje y de como llegó a Esqueria. Odiseo les relata su cautiverio en la isla de Calipso, su reciente liberación, la tormenta y la ayuda de Nausícaa. El rey Alcínoo se impresiona del relato y del hombre que lo cuenta y le ofrece a Odiseo la mano de su hija o en si lo prefiere, la ayuda para llegar a su patria. Los feacios todavía no saben el nombre de Odiseo.

RAPSODIA VIII

Al día siguiente, Alcínoo ordena una fiesta y la celebración de juegos en honor a su huésped. Laodamante provoca a Odiseo y cuando éste se enoja, les gana en el lanzamiento de disco. En el banquete el aedo Demódoco canta una historia cómica sobre los amoríos ilícitos de Ares y Afrodita, esposa de Hefesto. Los feacios le dan muchos regalos a Odiseo y Nausícaa le ruega que nunca se olvide de que fue ella la que lo salvó. En el festín, Odiseo le solicita a Demódoco que cante sobre el caballo de Troya. Cuando Alcínoo ve que Odiseo esta llorando pide que el aedo deje de cantar pues lo que canta a lo mejor no es grato para todos. Solicita a Odiseo a decir quién es y cuáles son sus desventuras.

RAPSODIA IX

Odiseo revela su identidad y empieza a contar sus tres años de odisea, empezando desde la caída de Troya hasta que llegó a la isla de Calipso. Navegando desde Troya en doce barcos, llegó a Ismaro, donde saquearon la ciudad de los cícones. Después llegaron al país de los lotófagos, y algunos hombres cayeron en la tentación y comieron loto, con lo cual ya no querían regresar a los barcos y tuvieron que ser obligados. De ahí fueron a la isla de los cíclopes. Odiseo les pidió a sus compañeros que lo esperaran en los barcos mientras él iba junto con doce de sus mejores hombres a ver si les ofrecerían hospitalidad. Polifemo, el gigante de un solo ojo, hijo de Poseidón, los encerró y se comió a varios, lo que hizo que Odiseo lo engañara y al escapar lo dejara ciego. Polifemo imploró a Poseidón, su padre, la venganza.

RAPSODIA X

Invitados por un mes en la isla de Eolia, el rey de los vientos, Eolo Hipótada, le regala a Odiseo todos los vientos dentro de una bolsa excepto el que los puede llevar a Itaca. Mientras duerme, los hombres revisan la bolsa pensando en los tesoros que podría tener y liberan todos los vientos. Llegan a la isla de los lestrigones, gigantes antropófagos quienes matan y se comen a la tripulación de once barcos. Odiseo y sus hombres huyen a la isla Eea, donde fueron algunos hombres hechizados por Circe, hija del Sol, que los convierte en cerdos. Ayudado por una hierbas mágicas dadas por Hermes, Odiseo logra oponerse a Circe y libera a sus compañeros. Al cumplirse un año, Odiseo le pide a Circe que lo deje partir y lo ayude a llegar a su patria. A lo que Circe responde que primero deben de ir a la morada de Hades para consultar el alma del tebano Tiresias, adivino ciego y lo instruye para llegar sin tropiezos a la morada. Cuando Odiseo manda a su tripulación a hacer lo que dice la hechicera, Elpénor, el más joven de todos se resbala y muere.

RAPSODIA XI

Al llegar a las puertas de Hades, Odiseo invoca a los espíritus de los muertos. El primero que aparece es Elpénor que le suplica a Odiseo que lo entierre y lo queme. El adivino Tiresias le predice su porvenir a Odiseo. Después la madre de Odiseo, Anticlea, que había muerto esperando el regreso de su hijo a Itaca. Enviadas por Perséfone, esposas e hijas de héroes quienes le contaron quienes eran. Se interrumpe el relato y la reina Arete solicita se le den obsequios a Odiseo. El rey Alcínoo le pide le siga contando las hazañas, y Odiseo cuenta como se le acercó Agamemnón y le relató su muerte, dándole consejos para que a él no le suceda lo mismo. Aquileo le pregunta sobre su hijo Neoptólemo y sobre Peleo. También vio la imagen del fornido Heracles, ya que él se encuentra con los dioses.

RAPSODIA XII

Odiseo regresó a Eea e hizo lo que le pidió el alma de Elpénor. Circe le dice como manejar los problemas que se le van a presentar. Cuando van a pasar cerca de las sirenas, les tapa los oídos con cera a la tripulación para que no oigan su canto y él mismo se amarra al mástil. Después de que huyeron de Caribdis y de Escila, llegaron a la isla del Sol. Odiseo trató de que sus hombres obedecieran lo que Circe había dicho pero no le hicieron caso y mientras Odiseo dormía se comieron a las vacas prohibidas. Huyen de la isla pero Zeus los castiga desatando una tormenta que hace que el barco se hunda. Odiseo es el único que se salva y llega a la isla de Ogigia, donde Calipso lo retiene siete años.


RAPSODIA XIII

Al día siguiente, Alcínoo le da todos los presentes a Odiseo y se despide de él y de los hombres que lo van a llevar a Itaca. Vencido por el sueño, los feacios lo bajan del barco junto con los regalos y lo dejan en la playa. Cuando Odiseo se despierta, no reconoce su tierra. Atenea disfrazada de un joven pastor le explica a Odiseo donde está, después se da a conocer y lo ayuda a esconder los tesoros recibidos. Lo transforma en un viejo mendigo para que nadie lo reconozca y pueda planear como deshacerse de los pretendientes.

RAPSODIA XIV

Odiseo va a las porquerizas a buscar a Eumeo, de quien recibe hospitalidad e información de cómo está la situación local. Sin darse a conocer, Odiseo disfrazado de mendigo, inventa la historia de que es cretense y le dice que Odiseo va a regresar. El duerme en las porquerizas, mientras que Eumeo se va a dormir con los puercos al monte.

RAPSODIA XV

Mientras tanto en Lacedemonia, Atenea se le aparece en un sueño a Telémaco y le dice que debe de regresar de inmediato a Itaca, también le advierte de la emboscada de los pretendientes que desean su muerte. El y Pisístrato se despiden de Menelao y de Helena, quienes le dan regalos. Se dirigen a Pilos donde Telémaco se despide de Pisístrato y sin acercarse a Néstor para que éste no lo retenga, sube en su embarcación para dirigirse a Itaca. En el momento de embarcar acoge al adivino Teoclímeno, que le pide ayuda para huir. Mientras Odiseo y Eumeo se platican historias, Telémaco sortea la emboscada y al llegar a Itaca sigue los consejos dados por Atenea y se dirige a la porqueriza.

RAPSODIA XVI

Telémaco llega con Eumeo y le pide avise a su madre de la llegada. Cuando Eumeo se va, Odiseo se transforma en él mismo y le dice a Telémaco que él es su padre. Sólo ellos dos sabrán la verdad y prevén lo que van a hacer para derrotar a los pretendientes, quienes están atónitos de que haya fracasado su plan. Penelopea los increpa sobre el querer dar muerte a su hijo. Eumeo cuando regresa a la porqueriza, les informa que vio llegar una velera llena de hombres.

RAPSODIA XVII

A la siguiente mañana, Telémaco regresa al palacio y le cuenta a Penélope lo que le dijo Menelao. Teoclímeno profetiza que Odiseo vive. Mientras va hacia la ciudad, su cabrero lo insulta y le da una patada. El único que lo reconoce al llegar en su fiel perro Argos, que haciendo un último esfuerzo le mueve la cola justo antes de morir. Durante el banquete de los pretendientes, Odiseo se pasea entre ellos solicitando su caridad. Antínoo lo desprecia pero lo defiende Penélope, que le solicita, a través de Eumeo, le cuente si sabe algo de su esposo.

RAPSODIA XVIII

Iro, mendigo que andaba por todo el pueblo, resiente que Odiseo se encuentre en el palacio, y lo provoca a una pelea. Para mantener su oculta identidad, Odiseo trata de no llamar la atención y gana la pelea. Penélope le dice a su hijo que no debe dejar que los pretendientes traten así al huésped y a ellos les solicita le entreguen los regalos que le corresponden. Melanto, esclava de la casa que mantiene amores con uno de los pretendientes, zahiere a Odiseo quien se enoja. Eurímaco también lo provoca pero Telémaco lo reprende.

RAPSODIA XIX

Padre e hijo esconden todas las armas que estaban en la sala. Odiseo habla con Penélope y le cuenta historias ficticias. Penélope le exige una prueba de que conoció a Odiseo y éste le relata cómo era el manto que traía y quién era su heraldo. La reina ordena a Euriclea que le lave los pies, lo que la nana hace y así ve una cicatriz que a Odiseo le hizo una jabalí cuando era pequeño. Ella lo reconoce, por lo que Odiseo le pide guarde el secreto. Penélope le cuenta un sueño que tuvo y entre ellos dos discuten su significado. Penélope decide hacer una contienda entre los pretendientes y él que gane, se casará con ella.

RAPSODIA XX

Sin poder dormir, Odiseo le solicita a Atenea su ayuda para matar a los pretendientes. Penélope le ruega a Artemis, morir para no sufrir más. Melantio, el cabrero, increpa a Odiseo. Y Filetio, el boyero, lo trata bien pero los pretendientes vuelven a insultarlo. Teoclímeno, el adivino, presiente una desgracia y les advierte pero los pretendientes se ríen de él.

RAPSODIA XXI

Penélope les explica a los pretendientes que el que pueda armar, tensar y disparar una flecha entre el centro de doce hachas, será el que gane la contienda y se casará con él. Telémaco trata de hacerlo pero una señal de Odiseo lo detiene. Los pretendientes intentan armar el arco y ninguno lo logra. Odiseo se identifica con Eumeo y Filetio, les dice que deben de cerrar las puertas a una señal suya. Los pretendientes se molestan cuando ven que el mendigo quiere tensar el arco pues dicen los humillaría si él pudiese hacerlo y se llegara a saber. Mientras Odiseo arma el arco, les hace una seña a sus fieles y éstos cierran las puertas y Euriclea encierra a las mujeres. Odiseo dispara la flecha que pasa por los arcos. Los pretendientes tienen miedo. Telémaco, a una señal de su padre, se sitúa junta a él.

RAPSODIA XXII

Odiseo se despoja de sus andrajos y le dispara una flecha a Antínoo que cae muerto. Odiseo les dice a los pretendientes quién es él y Eurímaco, le contesta que le asiste la razón, que los deje vivir y que cada pretendiente le devolverá veinte bueyes, bronce y oro para resarcir lo que ellos devoraron. Odiseo lo mata. Telémaco va por armas para los cuatro y se desata la batalla. Melantio llega a donde están las armas y se las da a doce pretendientes, cuando va por más, es capturado por Eumeo y Filetio quienes lo castigan. Todos los pretendientes son asesinados, excepto Femio, el aedo, y Medonte, el heraldo. Odiseo le pide a Euriclea, le diga quienes de las mujeres eran traidoras y le pide que las traiga para limpiar y llevarse los cadáveres. Doce fueron ahorcadas y Melantio fue mutilado hasta que murió. La casa fue purificada con azufre.

RAPSODIA XXIII

Euriclea despierta a Penélope para informarle que el mendigo era en realidad su esposo y que ya había matado a los pretendientes. Ella no lo cree y se muestra con mucha precaución ante Odiseo. El dice el como fabricó su lecho nupcial y ella ya le cree. Odiseo manda que se toque música y que dancen las esclavas para que la gente que pase por ahí crea que celebran una fiesta. Solos en la noche, Odiseo le relata sus aventuras y le dice que debe cumplir con la profecía que le había hecho Tiresias cuando fue a la morada de Hades. A la mañana siguiente, acompañado de su hijo y los pastores va a buscar a su padre Laertes.

RAPSODIA XXIV

Hades guía a las almas de los pretendientes a las puertas de Hades, donde éstos le relatan su suerte a Agamenón y Aquiles. Mientras tanto, Odiseo va a casa de Laertes y lo encuentra triste y empobrecido. La noticia de la matanza se ha propagado y el padre de Antínoo llega a buscar venganza. Empieza una nueva batalla. Laertes mata a Eupites. Atenea y Zeus, ayudan a hacer una tregua y hacen que haya un convenio de paz.



CÓDIGO APRECIATIVO
El narrador asume una posición de defensa de los valores de la época, principalmente del honor: no importa si para restablecer la honra hay que asesinar. Todo está permitido por la areté fue ultrajada y debe ser resarcida, aún con sangre. No existe súplica que valga, ni perdón merecido. El narrador plantea el asunto como defensa propia. Hasta los dioses toman partido, a favor del héroe.

INTERTEXTUALIDAD

Puede tomar como rasgo de intertextualidad la Ilíada, por ser el antecedente, por lo tanto se mencionan tanto espacios como personajes y acontecimientos de esa obra.


REGISTROS DEL HABLA

La Odisea utiliza básicamente el lenguaje culto para justificar la aristocracia.
ESTILOS

El estilo directo se refiere a la forma directa en que el narrador expone los acontecimientos.
Ej. “Toma, Cíclope, bebe vino, ya que comiste carne humana, a fin de que sepas qué bebida se guardaba en nuestro buque”.

El estilo indirecto se refiere a la forma en que el narrador aborda los acontecimientos. El narrador dice lo que el personaje dijo pensó.

Ej. “…Atenea tomó la palabra para recordar a todos los reunidos las desventuras que sufría Odiseo en la gruta d Calipso”.

(En la Odisea, por lo general el personaje introduce de manera directa las expresiones)

PLANOS NARRATIVOS
Hay dos líneas de acción: una referida a Telémaco y otra que narra lo que acontece a Odiseo. En la oscilación secuencial entre un campo de acción y otro, y la inserción de la mirada retrospectiva que perturba el orden lineal de la historia, lo que constituye un comienzo es donde se encontraba la clave de la obra: crea resortes dramáticos que mantienen al lector a la expectativa e interesados en el devenir de los acontecimientos.
MUNDO MOSTRADO (Espacios)

Espacio físico.

La obra en estudio tiene diversos campos de acción, para lo cual se anota la posible ruta de Odiseo, en el sentido de que estuvo en esos lugares, en el orden correspondiente.

1. Troya
2. Ismaro (País de los cicones)
3. País de los lotófagos.
4. Isla de los cíclopes
5. Isla de Eolo
6. Lestrigonia
7. Eea, la isla de Circe
8. Hades, país de los muertos.
9. Isla de las sirenas
10. Escollos de Escila y Caribdis
11. Trinaquia (rebaño de Helios)
12. Ogigia, isla de Calipso
13. Esqueria
14. Ítaca
15. Esparta.


La representación del espacio en la Odisea ayuda a definir a los personajes, como es común que ocurra en las obras épicas. El escenario es el espacio vital en el que se ubican las acciones narradas. Así, el regreso de Odiseo a Ítaca tiene al mar Mediterráneo como telón de fondo, siendo justamente en esta relación del héroe con las fuerzas de la naturaleza, específicamente, en el caso de Odiseo, con el medio marítimo, que se realiza el aprendizaje del héroe. Las peripecias de Odiseo están enmarcadas por espacios ilimitados que simbolizan su avidez de conocimiento y su vocación vagabunda. Sin embargo, a veces se ve obligado a entrar en antros, grutas, cavernas, hasta el punto de descender hasta los mismos infiernos, pues las tinieblas representan el misterio, noción y etapa obligada en el aprendizaje que alberga en sí todo el significado del triunfo sobre la muerte y del definitivo reconocimiento de la naturaleza sobrehumana del héroe.
El espacio que envuelve a Telémaco intercala los grandes motivos naturales (el mar y las llanuras del Peloponeso) con los ambientes cortesanos donde el joven príncipe perfecciona su educación. En cambio, Penélope, Circe, Calipso, Helena, Euriclea y las demás mujeres, con la excepción de Nausícaa, cuya belleza es presentada en medio de la naturaleza, pertenecen a espacios cerrados, lo que permite conocer la posición subordinada al hogar que la sociedad griega le concedía al sexo femenino.
La acción de la Odisea culmina en un espacio cerrado, la sala de los banquetes en el palacio de Ítaca, donde tiene lugar la matanza. Odiseo ha atravesado el espacio abierto de un confín al otro lado del mundo conocido en su época, para cerrar su hogar, el cual ha quedado abierto con su partida, contaminándose con la maldad de los pretendientes. La venganza sólo puede darse en el estrecho círculo de los dominios del héroe.

Espacio educativo.

En su obra La República, Platón cuenta que en su época era bien difundida la creencia de que Homero había sido el educador de toda Grecia. Lo cierto es que en la antigua Grecia el arte no había establecido diferencias entre sus propósitos éticos y estéticos. Los cantos relativos al viaje de Telémaco constituyen ejemplos concretos de las intenciones formativas o pedagógicas de Homero. Orestes encarna el modelo de comportamiento con que Atenea pretende aleccionar a Telémaco. Son sus sabios consejos lo que inducen al joven a madurar, asumiendo los compromisos que por su linaje le corresponden. Al llegar a Esparta Telémaco ya se ha convertido en todo un hombre; sus razonamientos impresionan favorablemente a un juez estricto, Menelao, el general más poderoso de cuantos sobrevivieron en la Guerra de Troya, y los regalos suntuosos que le hace el rey de Esparta son un símbolo de su llegada a la edad adulta.

Espacio político.

La Odisea muestra en lo político el paso del estado ciclópeo, carente de leyes a la sumisión sistemática a normas y al régimen patriarcal, así como el tránsito de la monarquía a la aristocracia, por ejemplo el rey reacio Alcínoo, a pesar de ser rey legítimo por herencia, sólo tiene en el ágora la “presidencia de honor”, él es el treceavo de los reyes aristocráticos que poseen gran poder económico y social.


Espacio ético.

La obra homérica contiene muchos de los valores de la sociedad griega de entonces y dan evidencia de una profunda comprensión de las dimensiones cósmica y trágica del dilema humano. Los héroes homéricos se rigieron por el concepto de areté, ideal de excelencia que comprenden las excelencias físicas, espirituales e intelectuales, a las que debían apegarse si querían conservar su honor, la nobleza y la gloria. Debían cultivar y desplegar fuerza, valor, destreza guerrera, capacidad, elocuencia y cierta sabiduría. Odiseo demuestra estas cualidades y, como la obra se desarrolla en tiempos de paz, la inteligencia, la paciencia, la prudencia, sagacidad e ingenio son las que le permiten el éxito de su empresa.
El deber obliga al héroe a cumplir con su estado de líder. Ellos tenían la obligación ante el pueblo; se debían más al pueblo que a sí mismos. El que faltaba a su deber pierde el honor. Por eso, la nobleza o el aristos exigía probar sus méritos personales para permanecer en la nobleza.
Dentro de la ética homérica, la venganza es la búsqueda del equilibrio perdido por la cólera o el deshonor. Es justa y correcta para recuperar el honor. Por eso se da la venganza en contra de los usurpadores pretendientes.
Los valores éticos cubre siete aspectos:
a. Areté. Es el más alto valor humano; ideal de perfección constante buscado por los héroes.
b. Agatós. Poseer la bondad, la verdad y la belleza interiores.
c. Sofrosine. Es la moderación. Todo con medida. Odiseo es fiel exponente de este valor ético.
d. Deber. Obligar al héroe a cumplir con su estado de líder.
e. Cólera. Es un derecho del líder, del héroe.
f. Venganza. Es la búsqueda del equilibrio perdido. Es obligatoria dentro de ética homérica.
g. Magnanimidad. Es el perdón en la victoria; cuando se debe ser capaz de perdonar hasta lo imperdonable.
Espacio religioso. La vida de la Grecia antigua, así como la cultura, no puede entenderse si conocer su religión. En la época cretense era de signo naturalista, pero pronto se convirtió, gracias al flujo egipcio, en religión antropomórfica. Los dioses, que por su origen eran locales, acabaron por hacerse nacionales, dando lugar a una religión panhelénica y politeísta, apoyada en un intrincado mundo de mitos y leyendas que nos han sido transmitidos en parte por Hesíodo en su Teogonía (obra que trata del origen de los dioses).
Los dioses griegos eran muy semejantes a los hombres, con sus mismos defectos y pasiones, pero inmortales. Vivían en el monte Olimpo, la más alta montaña de Grecia, y se alimentaban con néctar y ambrosía. Invisibles a los mortales, intervienen constantemente en sus vidas, transformados en humanos, animales, ideas o fantasías, sueños o elementos naturales. No son dos mundos superpuestos: es un mundo mucho más amplio y vivo que el nuestro, que gravitaba en torno de los relatos escuchados a los mayores, en la noche, junto al fuego protector. En estas sesiones los individuos indagaban el sentido de la vida y la muerte. El arte del aedo o rapsoda encuentra en su raíz más profunda en el oficio del sacerdote, brujo o chamán.
Sería interminable dar una relación de todos los dioses de la mitología griega. Son fundamentalmente cuatro los que intervienen activamente en la acción de la Odisea: Zeus, el padre de los dioses, encarnación del poder y la fuerza, amo del rayo, cuya suprema majestad era simbolizada por el águila; Atenea, la diosa de la inteligencia, patrona de Atenas, simbolizada por la lechuza y el olivo, portadora de la égida; Poseidón, dios del mar, armado de tridente, y Hermes, dios del comercio y los ladrones, de la elocuencia y los viajes, mensajero del Olimpo, cuyos atributos eran las alas y el caduceo.

Espacio jurídico.

Conservan el estado jurídico originario de Jonia que conlleva a la cultura noble y la vida en comunidad, donde las decisiones se toman en el ágora. La comunidad de Ítaca se rige, en ausencia del rey, por medio de una asamblea del pueblo, dirigida por los nobles; y la ciudad de los feacios es la fiel pintura de una ciudad jónica bajo el dominio de un rey apoyado por otros 12 reyes.

PERSONAJES

Alcínoo: Rey de los feacios, esposo de Arete y padre de Nausícaa.
Antínoo: Principal pretendiente de Penélope. Tiene una personalidad desequilibrada, según expresa el mismo Homero. Es hipócrita, taimado y cruel. Este hombre extremadamente sensual, consume los días en la búsqueda desenfrenada de placeres viles. La muerte lo sorprende borracho y embrutecido. Él es el modelo ejemplar o arquetipo que representa a todos los pretendientes.
Apolo: Dios de la luz, la poesía y la música.
Arete: Esposa y sobrina de Alcínoo, madre de Nausícaa y soberana de los feacios.
Atenea: Diosa de la sabiduría, las ciencias y las artes. Nació del cerebro de Zeus completamente armada.
Atenea es la personificación de la inteligencia y el espíritu, la diosa de brillantes ojos cumple en la obra un papel decisivo, en su calidad de protectora de Odiseo y Telémaco. Por un lado, demuestra ser la única presencia femenina que está a la altura de las virtudes del héroe, con quien mantiene una relación de camaradería y complicidad, como acaso solamente en nuestros días cabe esperar de la relación entre hombre y mujer. No es un secreto para nadie que Odiseo es su favorito, pues hasta sus astutos halagos, con los que intenta en ocasiones engañarla, y sus mentiras, cuentan con la humorística aprobación de la diosa.
Su actitud hacia Telémaco es protectora, pero no paternalista. Se diría que tiene gran conciencia pedagógica, pues los sabios consejos y los ejemplos tomados de la vida misma, convierten a Telémaco en hombre con rapidez y eficacia. No son discursos fríos y abstractos los que dirige al joven príncipe; como los verdaderos maestros, enseña una pasión, transmite su inquietud. Inquietud que se transluce, por ejemplo, cuando la víspera de la venganza, se muestra ansiosa por iniciar el combate; pasión que se expresa en forma cabal cuando, majestuosamente instalada sobre la viga del salón en medio de la refriega desatada con la cabezas de Medusa, que los hace enloquecer de espanto y los metamorfosea en estatuas de fría piedra. Y sin embargo, es ella la encargada de visitarnos, por el dios de los dioses, Zeus, de conquistar la paz para Ítaca.
Calipso. Ninfa del mar, hija de Atlante.
Caribdis: Monstruo marino sorbedor del agua cuyos remolinos arrastraban las embarcaciones.
Circe: Maga que habita la isla de Eea. Tiene grandes poderes para transformar a las personas en animales.
Eolo: Dios de los vientos.
Escila: Monstruo de seis cabezas que devoraba a los marinos que pasaban cerca de su gruta en el mar.
Eumeo: Porquerizo de Odiseo, uno de los pocos que permanecieron fieles al rey.
Euriclea: Esclava y nodriza de Odiseo, primero, y de Telémaco después.
Heracles o Hércules: Semidiós de extraordinaria fuerza y gran valor, habita con los inmortales.
Méntor: Amigo de Odiseo, regente de Ítaca durante la ausencia del rey-
Nausícaa: Hija de Alcínoo y Arete.
Néstor: Rey de Pilos, amigo y compañero de Odiseo.
Odiseo: El protagonista de la epopeya, es quizá el héroe más grande y humano de la épica griega. Hombre de mediana edad, a su regreso a Ítaca debe tener unos 45 años, como mínimo, y está en el apogeo de su existencia. En primer término, Atenea lo ha dotado con la gracia que otorga la belleza física.
El largo viaje lo acaba de hacer un hombre distinto no solo en relación consigo mismo, sino comparado con los demás caudillos aqueos vencedores de Troya. Ya no es únicamente el maestro de la palabra por excelencia, virtud que lo hiciera famoso desde aquellos tiempos de la guerra. Ha dado un gigantesco salto en el espacio y tiempo, mostrando el camino nuevo a todo su pueblo, encarando la muerte, el luto y toda suerte de desgracias, con la esperanza de regresar a la simple vida hogareña.
Palas: Epíteto de Atenea, cuyo significado se desconoce.
Penélope: Esposa de Odiseo y madre de Telémaco, símbolo de la fidelidad conyugal, la paciencia y el ingenio. Para la reina de Ítaca la vida no ha sido color de rosa. Poco disfrutó su juventud. Casada muy joven con Odiseo, su hijo era una criatura cuando su esposo marchó a la Guerra de Troya. Penélope ha pasado veinte años encerrada en sus reales aposentos, rodeada por una multitud de esclavas –no todas leales-, llorando la ausencia del héroe y esquivando a los importunos que pretenden casarla de nuevo. Su fidelidad conyugal tiene mucho de terquedad: anclada en su pena, ha terminado por volverse escéptica y pesimista.
Mantenida en la ignorancia del regreso de Odiseo y marginada del proceso de venganza, no atina a comprender los vertiginosos acontecimientos que se suceden en el palacio, los rumores y predicciones, el cambio radical del su hijo Telémaco. Dedicó poner punto final a la inestabilidad de tantos años, cediendo al fin a las pretensiones de sus huéspedes. Íntimamente está dispuesta a dejarse morir una vez que el desposorio se realice, con tal que la calma reine de nuevo en la heredad de Telémaco. Su escepticismo es una coraza que ha vestido para no crearse falsas ilusiones, para protegerse del dolor. Por eso duda en reconocer a Odiseo. Es tan grande su sorpresa al enterarse de todo, que las palabras le faltan para expresar sentimientos que han sido reprimidos por tantos y tantos años. Una humilde felicidad la embarga, aunque deba conocer de nuevo a su esposo, a quien su peregrinar ha convertido en un extraño.
Pisístrato: Hijo de Néstor, acompañante de Telémaco.
Polifemo: Uno de los cíclopes, hijo de Poseidón. Tenía un solo ojo en mitad de la frente.
Sirenas: Monstruos con cuerpo de pájaro y cabeza de mujer. Poseían una voz seductora y devoraban a cuantos llegaban a su isla.
Telémaco: Hijo de Odiseo y Penélope. Es el hijo que todos quisieran engendrar. Creció en medio de festines de los pretendientes, sin tener clara conciencia de que eran enemigos naturales suyos ni de que llegarían a fraguar un complot contra su vida. Con todo, no necesita más que un leve impulso exterior –la visita de Atenea/Méntor en la Rapsodia I- para que despierte en él la íntima y necesaria disposición hacia la iniciativa y la acción. Sin avisar siquiera a su madre, pues sabe que ella solo lo frenaría con sus temores, emprende su viaje tras fracasar ante la Asamblea en su intento de conseguir algún apoyo para sacar a los pretendientes de su casa. Por primera vez en su vida abandona la casa paterna para salir al gran mundo de las cortes aqueas. Es un muchacho campesino que de pronto descubre los beneficios de su alta cuna y educación, azorado y sorprendido por el reconocimiento y las atenciones de que es objeto en Pilos y Esparta. Es entonces cuando en su espíritu comienza a tomar forma el proyecto de venganza. La imagen ejemplar del padre perdido y el ejemplo esclarecedor de Orestes, son factores capitales de su transformación en adulto.
Al final de la obra, Telémaco espera inquieto la señal convenido de Odiseo, con su lanza al alcance de la mano. Ya no hay inseguridad en sus ademanes. En su actitud tensa, reconcentrada, brilla el odio con toda su intensidad. Se muestra severo con Penélope, pues no comprende por qué precipitó ella los acontecimientos convocando al concurso de tiro al arco. En el combate se distingue por su bravura; a la hora de impartir justicia es implacable, como lo ilustra el ahorcamiento de las esclavas.
Tiresias: Adivino tebano, único mortal que conservó la memoria en el Hades.
Zeus: Jefe del cuarto panteón griego, hijo de Cronos y Rea. Dios del cielo, el rayo, etc. Conoce el futuro y a veces los revela a los mortales.


Relación Texto contexto histórico y social

Al llegar al año 1.000 a.J.C., comenzamos a encontrar datos que nos explican la vida y hechos de los pueblos helénicos. Así sabemos que los primeros en ocupar la Península fueron los helenos; a los que Homero llama aqueos. Una vez terminada su emigración, se establecieron en Grecia, se civilizaron rápidamente, en contacto con los egeocretenses, más cultos que ellos. Pero más tarde, una vez terminada victoriosamente la guerra contra Troya y desarrollada extraordinariamente su civilización, la hegemonía de los aqueos acabó con la invasión del otro pueblo helénico: los dorios, más fuertes y belicosos que los aqueos.
Cuando se tranquiliza el panorama, quizá por el quebrado relieve de Grecia, los estados suelen reducirse a una sola ciudad: la ciudad estado. A medida que la población crece en un marco tan reducido, se presenta la necesidad de emigrar. Pero no de emigrar a otra nación, sino de fundar colonias en las costas de Asia Menor, del Mar Negro, de Italia y del Mediterráneo. Pero en la Antigüedad, las ciudades estado estaban sobre los mares Egeo, Jónico y la Península del Peleponeso. Las más notables fueron: Atenas, Esparta (Loconia o Lacedemonia), Corinto, Creta, Mecenas, Ítaca. Así cada ciudad, cada región, tenía su jefe o su rey.
Ulises era el rey en la isla de Ítaca; y así cada islita, cada pueblo, mandó a sus hombres y a sus naves a luchar bajo las órdenes del rey de reyes, Agamenón, en la famosa guerra que nos relata la Ilíada. Posteriormente cada rey aqueo regresó a su patria, en sus cóncavas naves, repletas de botín de guerra después de saquear la ciudad de Illión (Troya), algunos tuvieron un final muy trágico, como Agamenón quien al regresar encontró a su esposa Clitemnestra con un amante –Egisto- y, posteriormente, la muerte a manos de ambos. Sus hijos, Orestes y Electra, con su esposa Helena a Lacedemonia. Pro el último gran héroe, el cerebro de la estrategia para la toma de la ciudad de Troya, era esperado por los dioses en un desafío que nos narra en la epopeya la Odisea.



GÉNERO LITERARIO: ÉPICA (EPOPEYA)

Epopeya es un poema extenso del género épico. Se diferencia de otros poemas épicos por su mayor extensión y por la grandeza del tema, el cual debe trascender las circunstancias del argumento y ofrecer valores que tengan una repercusión universal. Así, la versificación de la épica se caracteriza por una métrica grave que realza la elegancia del idioma y da brillo al tema (los griegos usaban el hexámetro). El héroe de la epopeya tipificaba las virtudes de su pueblo; era un modelo a imitar por su inteligencia, valor, bondad, sentido de justicia, etc. Llegaba a alcanzar estatura sobrehumana, a través de la inclusión en el poema de elementos mágico-religiosos que reforzaban su imagen mítica. Incluso en epopeyas donde predomina una visión realista, hay elementos de este tipo. En otras el elemento fantástico se acentúa. De acuerdo con algunos preceptistas, las epopeyas se dividen en cuatro tipos: popular (como el Cantar del Mío Cid); culta (como La Araucana); religiosa (como La Mesíada); heroicoburlesca (como Gatomaquia).
En el caso de la Odisea, es una epopeya que narra las fantásticas e innumerables aventuras de Ulises (Odisseus), rey de Ítaca.

Épica griega: características
a. La obra literaria inicia con una invocación a seres divinos (Musas) que le inspiran la creación del poeta.
b. Se expone la proposición: breve anuncio del asunto o tema de la obra.
c. Intervención de los dioses y seres mitológicos: algunos son aliados y otros adversarios de los personajes. Seres mitológicos como el cíclope o las sirenas.
d. Uso de epítetos para caracterizar a dioses o a personajes. “Atenea, la deidad de ojos de lechuza”. Padre Nuestro, Crónica, el más excelso de los que imperan!
e. Uso de detalles. Se resalta por ejemplo el origen de los personajes (procedencia familiar y de lugar).
f. Objetividad. No se expone ningún comentario personal del autor.
g. Uso de lenguaje erudito. Para mostrar la educación aristocrática de la época.
h. Uso del diálogo. Expresa la objetividad de las palabras del personaje.
NOTAS:
La épica y la narrativa
1. El término épica no es equivalente a narrativa. De hecho se hizo equivalente en la historia en la teorización de los géneros. La novela y la narrativa no habían sido incluidos como géneros mayores en el esquema aristotélico, así que a partir del Renacimiento se trata de hacer un hueco al género a través de la epopeya hasta configurar lo que más adelante se llamaría tríada genérica: lírica, épica y drama.
2. El carácter épico tiene como característica principal la exaltación del héroe y sus vicisitudes. De ahí que se pueda rastrear características de ese lenguaje ciertamente hiperbólico en la narración de partidos de fútbol o en el cine bélico y también que en el lenguaje se pueda hablar del carácter épico de una aventura. La narrativa moderna se caracteriza por poner en solfa precisamente la idea del héroe para ir desposeyéndole de sus características a la vez que lanza novelas en que la descripción de las andanzas de un protagonista es menos importante que la descripción de una época, de una situación histórica, etc.




ANEXOS – APUNTES COMPLEMENTARIOS

En otras palabras, ¿DE QUÉ TRATA LA ODISEA?

Al igual que LA ILIADA, según Los 333 libros más famosos del mundo, LA ODISEA se compone de veinticuatro libros o cantos. Esta obra narra las fantásticas e innumerables aventuras de Ulises (Odisseus), rey de Ítaca, retenido en la isla Ogigia por la sensual y hermosa diosa Calipso, durante siete años. Al partir de Ítaca veinte años atrás para participar en la guerra de Troya, Odiseo había dejado a su esposa Penélope, y a Telémaco, el hijo recién nacido, quienes al no tener noticias suyas sufrían profundamente.
Los dioses del Olimpo acuerdan mandar a Hermes (Mercurio) a la isla donde Calipso retiene a Odiseo, para ordenarle que lo libere. Asimismo Atenea (Minerva) se dirige a Ítaca y pide a Telémaco que expulse del palacio real a los príncipes pretendientes de su madre y embarque en busca de su padre.
Telémaco discute con los príncipes que, reunidos en un festín, consumían las riquezas de Odiseo, esperanzados en disuadir a Penélope para reemplazar al esposo que todos creían muerto. Telémaco consigue una nave de velas y parte en secreto con veinte hombres a visitar a Menelao, quien le informa que su padre está cautivo en Calipso.
Mientras, Calipso cumpliendo las órdenes de Júpiter, ayuda a Odiseo con una gran balsa de velas para partir de regreso a su país. Éste naufraga en altamar, y gracias a la ayuda de la ninfa Leucotea nada hasta la isla de los feacios, donde se entrevista con el rey Alcínoo, a quien le refiere su historia y le suplica que lo ayude a regresar a su patria. El rey ordena a cincuenta remeros construir una nave. Por la noche acuden reyes, príncipes e importantes personalidades, y Ulises (Odiseo) los impresiona contándoles la infinidad de contratiempos que sufriera en los largos años de ausencia de su patria. Terminado el relato, Alcínoo y el resto de los participantes le desean buena suerte y lo colman de valiosos presentes. Al llegar a Ítaca, Atenea (Minerva) le ayuda a esconder el tesoro, y lo convierte en un anciano mendigo para de esa forma poder destruir a los pérfidos pretendientes de Penélope. También le aconseja visitar a Eumeo, quien le pondrá al corriente de todo cuanto acontece.
En tanto, Atenea se le presenta a Telémaco y le pide que regrese. Telémaco se encamina a la casa de Eumeo donde halla al viejo mendigo (Odiseo). Éste le revela su verdadera identidad y luego de emotivos momentos, ambos planean cómo deshacerse de los odiosos pretendientes. Eumeo y Odiseo penetran en el palacio. Y pueden ver de cerca todos los excesos de los pretendientes.
Cuando estos se marchan, Odiseo penetra en la recámara de Penélope, quien le cuenta todo lo acaecido y cuánto sufre la muerte de su amado esposo. Le relata cómo había burlado a sus pretendientes con el pretexto de terminar antes de contraer nuevas nupcias, un sudario para Laertes (padre de Odiseo); tela que tejía de noche y destejía de día. Expresa su angustia por tener que cumplir la promesa, al ser delatada por esclavos infieles. El anciano asegura a Penélope que su marido pronto vendrá. Al día siguiente, Penélope, guiada por Minerva, se presenta ante los pretendientes con el arco de Odiseo y promete casarse con quien pase la flecha a través de los anillos. Ninguno logra siquiera tensar el arco. El mendigo pide que le permitan hacerlo, a lo que Penélope le responde que si lo consigue le obsequiará ropas y armas. Telémaco, sabiamente, pide a Penélope que se retire.
Después de realizar dicha proeza, Odiseo le hace señas a su hijo y, junto a Eumeo y a Filetio, arremeten contra los pretendientes, sorprendidos al ver aparecer ante ellos a Odiseo, despojado de sus harapos. Penélope no quiere creer lo que la fiel nodriza le cuenta, y una vez frente a Odiseo, desconfía de que sea en realidad su esposo. Sólo después de ofrecerle detalles de cómo construyó la cama de oro, marfil y plata, se percata de que está en presencia de su amado. Entre ambos, se produce una emotiva escena y, luego, se retiran a descansar.
El último canto refiere la llega de las almas de los pretendientes hasta el Orco. Por último, Odiseo visita a Laertes, y en Ítaca reina la paz por mandato de la diosa Atenea.



EN OTRAS PALABRAS.... LA ODISEA-

El primer punto es pues, el asunto o idea central alrededor de la cual gira toda la obra. En el caso particular de la Odisea hemos observado la existencia de una estructura triple; por lo tanto es preciso asociar las tres ideas en una sola.
Partiendo de la Telemaquia, es indudable que su asunto o tema es el viaje del joven príncipe de Ítaca para obtener noticias de su padre. Sin embargo, esta idea resulta demasiado particular y es tan solo el punto de partida para el argumento de la historia. Podemos buscar más en el fondo una idea primaria, por ejemplo: el amor filial; pero este sentimiento, así expresado no nos dice nada, por lo cual podemos seguir aclarando el pensamiento. Telémaco, arrastra grandes riesgos, incluso el de morir a manos de los pretendientes, con tal de saber cuál ha sido la suerte de Odiseo; así pues, podemos completar esta noción diciendo que se trata de cómo el amor filial da la fuerza y el valor necesarios para enfrentara a los peligros con tal de obtener el equilibrio y la estabilidad de la familia.
La segunda parte nos habla de las peripecias de Odiseo en su intento de volver a su patria, su mujer y su hijo, desafiando con su inteligencia y venciendo los obstáculos que los dioses le ponen. En este caso podemos decir que el asunto es: la astucia y la inteligencia, puestas al servicio de una causa noble, superan los escollos y crean sus propias circunstancias para llegar a su fin.
Para juzgar la tercera parte, es preciso colocarnos en el mundo mental y moral de la época homérica; así nos será posible comprender por qué los mismos dioses apoyan una venganza.
En efecto, en aquellos tiempos no existía un concepto de legalidad semejante al que hoy tenemos. La justicia era impartida por los reyes según su capacidad de comprender las flaquezas humanas, y muy a menudo, a falta de una legislación, la venganza era una forma de hacer justicia por su propia mano. De ahí que, Odisea siendo rey y sin tener las leyes ni el aparato judicial necesarios para juzgar los desmanes de los pretendientes, la satisfacción de los agravios sufridos tomada por la propia mano del rey fuese considerada por los mismos dioses como un acto lícito. Considerando estos hechos, podremos concluir diciendo que el tercer tema o asunto es el feliz resultado de emplear la sagacidad para hacer justicia.
Al llegar a este punto nos encontramos con tres ideas principales o asuntos para una sola obra; por lo tanto, debemos intentar unificarlas: el amor filial, la inteligencia y la astucia aliados por la magnanimidad de sus fines a favor de la unificación familiar y la concordia popular, logran instaurar la justicia.
Esta parece ser una aceptable solución al problema de encontrar el tema o el asunto de la Odisea.
El segundo punto por considerar es el ambiente o lugar donde se desarrollan los hechos.
Ya desde las páginas iniciales quedó señalada la carencia de detalles con los cuales pudiésemos precisar el sitio de referencia, pero no debemos considerar esto como una deficiencia del poema, sino el resultado lógico de una forma particular de ver la vida y de una concepción del mundo. Algunos autores señalan y hacen especial hincapié en la importancia de la acción principalmente del combate, en las epopeyas griegas, llegando a establecer algo así como una filosofía de la lucha, y por ello las descripciones se vuelcan en los hechos más que en los lugares. Pero, a pesar de todo, es posible localizar pasajes donde se visualiza objetivamente el paraje o el recinto de las hazañas y sucesos.
Estos ambientes, aun cuando en ocasiones aparezcan seres sobrenaturales, se nos presentan como una realidad, quizá en ocasiones demasiado idealizada, pero de cualquier manera sugieren veracidad. Han resultado tan reales para algunos críticos que han llegado a identificar los lugares del relato con islas y costas convertidas hoy en sitios turísticos. No faltan tampoco, quienes aseguren la vida real de los personajes, atendiéndose al verismo de estas descripciones.
Desde la primera rapsodia, el poeta se preocupa por definirnos un aspecto fundamental del joven héroe: si congoja por la ausencia del padre, su tristeza por la falta de un jefe para su pueblo y la ira ante su impotencia para evitar el dispendio hecho por los pretendientes, como lo atestiguan sus palabras a Palas Atenea cuando ésta se le aparece bajo la forma de Mentes.
La preocupación filial está pues, centrada en la certidumbre de la muerte de Odiseo, el único capaz de hacer que los dilapidadores de su fortuna prefirieran “tener los pies ligeros a ser ricos”, en caso de verlo retornar a Ítaca. Y si ésta es la actitud hacia el padre a quien no conoce, no es diferente el respeto que le merece Penélope, su madre.
Otro de los rasgos de Telémaco es la prudencia y el valor heredados de su ilustre progenitor. A pesar de estar solo y enfrente de numerosos pretendientes, que se verían favorecidos con su muerte, se encara a ellos, encabezados por Antínoo, amenazándolos al invocar a las Parcas.
Casi en cada intervención del joven príncipe aparecen rasgos de su carácter. Aun las más insignificantes circunstancias sirven de apoyo para ir definiendo su personalidad. Al llegar a Pilos, pregunta a Palas Atenea la forma de comportarse frente a Néstor, el rey.

DATOS DOCUMENTALES / HISTÓRICOS

Homero (Esmirna 725 a.C.): Nada seguro se sabe sobre su vida. Muchas ciudades se disputaron el honor de ser su patria. Existe una tradición que le supone ciego, pero este detalle es puramente legendario. Fue jonio, es probable que naciera en Esmirna, viviera en Quíos y muriera en Ios. Heródoto supone que vivió hacia 850 a. J.C.; nadie ha rebatido esta fecha. Se le considera autor de la Ilíada y de la Odisea, que suman, entre las dos, 27.800 versos. Los himnos homéricos y la Batracomiomaquia, que también le fueron atribuidos, son posteriores. La gloria de Homero fue inmensa. Ningún poeta ha sido objeto de una admiración tan constante y tan ferviente.
La cuestión de la autoría: Quizá la hipótesis más verosímil y equilibrada sea la de suponer que existió realmente, hacia el siglo IX, un poeta creador o refundidor que dio forma literaria y unidad a unos relatos, orales y probablemente también escritos, que circulaban por Grecia desde hacía siglos. Los elementos básicos de estos relatos vienen, pues, dados por una tradición, pero parece advertirse la mano de un poeta individual que da cuerpo a este conglomerado. Este poeta del siglo IX debió ser conocido con el nombre de Homero, pudo ser ciego -éste es el significado de su nombre en griego-, pues los ciegos solían dedicarse al oficio de aeda, y quizá natural de Esmirna (lugar donde se funden los dialectos eolio y jónico, lo cual explicaría las características de la lengua homérica).
Homero. Por J.Jex Martin: Poeta épico, autor de los dos más antiguos monumentos de la literatura griega, la Ilíada y la Odisea. Nada se sabe sobre su vida: tanto su nombre, la fecha y lugar de nacimiento, como su propia existencia, han sido objeto de disputa desde la más lejana antigüedad. Su nombre, que en griego significa [en griego moderno] rehén, quizá sólo sea un sobrenombre. De cualquier forma, se ha situado su existencia entre 1200 y 600 a.de J.C., aunque muchos eruditos estén ahora de acuerdo en que vivió en la segunda mitad del siglo VIII, alrededor de 725-700 a.de J.C. En la antigüedad, no menos de doce ciudades reclamaban haber sido su cuna, pero es la isla de Quíos, en la costa de Asia Menor, la que sigue aún hoy siendo la favorita. En el siglo II a.de J.C. había varios investigadores que sostenían que había habido dos Homeros, uno el que había escrito la Ilíada, y otro, el autor de la Odisea. Estas opiniones estuvieron en el inicio de la famosa "cuestión homérica". Eruditos de los siglos XVIII y XIX creen que Homero o sus múltiples equivalentes vivieron antes de que se hubiera inventado la escritura y que el poeta o poetas habrían tenido que componer oralmente, e inventar poemas sólo en estrofas cortas que les permitieran un rápida memorización. Desde luego, la tradición oral de poemas no se ha perdido, como lo atestiguan los poetas iletrados que se encuentra aún en Yugoslavia y Chipre, capaces de componer poemas bien estructurados y tan largos como los 12000 versos de la Odisea. La temática de Homero es la Guerra de Troya, que tuvo lugar a finales del siglo XIII o comienzos del XII a.de J.C., y que hoy se considera un acontecimiento histórico y no un mito. Que Homero conociera o no este remoto período de la primitiva civilización micénica, explica mejor la tradición oral de la poesía épica. Sin embargo, a pesar de la oscuridad que rodea el período existencial de Homero, y a sus métodos poéticos, nada mitiga su fama. Los antiguos griegos le llaman simplemente "El Poeta" y le miraban con la más alta reverencia, y los siglos posteriores han seguido haciendo lo mismo, a pesar de que hayan existido algunos quisquillosos detractores.


BIBLIOGRAFÍA

Arriaga, José Luis. Diccionario de Mitología. Bilbao,
España. Ediciones Mensajero, 1983.

Borges, Jorge Luis. Las versiones homéricas, 1932.
Revista virtual. 10.11.06
Discusión:Épica. En: Wikipedia, la enciclopedia libre. Internet 10.11.06
Homero. En: Wikipedia, la enciclopedia libre. Internet 10.11.06

Homero. La Odisea. México, Editores mexicanos unidos, 1994.

La Guerra de Troya: La Iliada y La Odisea. En: Planeta Sedna. Página Web. 14.12.06

Los 333 libros más famosos del mundo. Panamá, Rep. De Panamá, Editorial América, 1994.

Referencias varias La Odisea. Fotocopias s.f./ s.e.
Rodríguez Adrados, Francisco. Introducción a Homero. Madrid: Labor Editorial [Colección Punto Omega, 2ª edición], 1984 .
Varela B., Marubeni y Sandino A. Wálter. Español 10° año. Heredia, Ediciones Marwal, 1996.

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